Misión Imposible IV "Evo ataca"



La mayoría de personas medianamente informadas sobre lo que pasa en el mundo, seguramente se habrán enterado de la decición de la FIFA de prohibir los juegos internacionales a más de 3000 metros de altura sobre el nivel del mar. Pues bien, inicialmente ese veto al fútbol estaba dirigido a estadios por encima de los 2500 metros, en donde Bogotá, Ciudad de México, Quito, Cusco y La Paz, no podrían efectuar partidos internacionales.

Enseguida todos los medios de esas ciudades se escandalizaron, los gobiernos de los países afectados se pronunciaron y amenazaron con no viajar a Venezuela a disputar la Copa América, si la FIFA no se retractaba en la decición.

Ya pasó un mes aproximadamente y el presidente del máximo ente regulador del fútbol dio a conocer que el veto solo se aplicaría a La Paz y a Cusco por encontrarse a más de 3000 m. s. n. m. asegurando que una actividad física como la que se requiere al jugar fútbol a esa altura, puede traer consecuencias nefastas para la salud.

De esta manera Colombia, Ecuador y México podrán jugar sin problemas en la altura, todas las campañas que emprendieron los países inicialmente afectados crearon lazos de solidaridad entre ellos todo alrededor de la pelota. Sin embargo, los tres países que fueron excluidos de la prohibición, como si nada siguieron su rumbo. Atrás quedaron esos abrazos entre presidentes y esas campañas conjuntas que fortalecieron los lazos bilaterales entre naciones hermanas.

Ocurrió lo que suele pasar en la vida, y es que se hacen amistades por conveniencia, o es que Uribe de cuándo a acá resultó ser amigo de Evo Morales. El único que verdaderamente ha hecho algo meritorio para que la decisión de Blatter se vaya para atrás.

Jugando fútbol en la Paz, echándose un picadito en los nevados de la cordillera de los Andes, mostrando sus dotes como jugador frustrado y como apasionado al deporte rey. Evo, aquel curioso personaje digno de admiración y respeto lucha solo contra la decisión que le prohíbe a su selección ser local en la capital, allí donde le ganó a Colombia 4 a 0 y en donde le ha ganado a los grandes de Suramérica.

No obstante, la vista gorda que tuvieron los países del cono sur con Morales solo fue apoyada por Venezuela, el presidente Chávez, amigo y compañero, le brindó todo su apoyo diplomático para revertir la situación, mientras que el resto del continente le dio un espaldarazo rotundo a Bolivia.

Pero está claro que Evo no es ningún EVON, de aceptarse las peticiones, La Paz estaría habilitada para ser la sede de ese país y así seguir teniendo una ventaja adicional sobre los demás equipos.

La adaptación a la altura, debería ser la misma que al frío o al calor de ciudades como Buenos Aires o Barranquilla respectivamente. Cuál es el miedo de los grandes por jugar a 3000 metros, qué busca Bolivia teniendo al Heduardo Siles como sede. Solo se podrá saber por allá en el 2009, cuando las eliminatorias estén por terminar y el mundial de Sudáfrica esté por comenzar.

Las mascotas de la Copa América

Cada Copa América, el torneo de fútbol más antiguo del planeta, los países del continente se enfrentan con un solo objetivo… Salir campeón y con esto lograr ser reconocido como el mejor del continente. Pero qué seria de este torneo sin la existencia de las mascotas, que desde 1987 vienen animando y llenando de color y alegría los campos de fútbol suramericano.

Sin embargo, hay que ser sinceros, la potencia en cuanto a diseño de mascotas, no está precisamente en nuestro cono sur, por ende los personajes que han surgido durante estos 20 años han dejado su legado en nuestras vidas, ya sea por su carisma o porque sencillamente son hediondas y jamás debieron ver la luz. Acá está el recorrido de cada mamarracho que ha sido la imagen de los países organizadores de la Copa.
Gardelito 87- Argentina.

Un muñeco con cierto aire a Gardel, nacido y criado en las calles tangueras de Buenos Aires, donde hay mucho Tango, mucho teatro y muy poco fútbol, engominado y con la bandera gaucha en sus espaldas, es una de las mascotas más aceptables en la historia de la Copa América
Tico 89 – Brasil
Parece que uno de los sobrinos del Tío Rico se escapó de la mansión y se fue a Brasil a jugar fútbol. Esta especie de canario en vía de extinción me hace acordar los dibujos animados criollos de los comerciales de juegos ronda. Además sus tiernos ojos hacen parecer que es más un fiel compañero para las noches de las niñas que para ser la imagen de un certamen futbolero

Guaso 91 - Chile

Este es otro de los que se salva, aunque veo difícil que alguien pudiera representar esa mascota en la vida real, tiene algo resaltable. El arte con que fue hecho, esa figura medio escondida le da un tinte muy chileno a su mascota.

Choclito 93 - Ecuador

Si a alguien le gusta la mazorca frita, con mantequilla y sal, probablemente no sienta las mismas ganas de comerse una hasta chuparse la tuza, pues esta mascota, representante de uno de los fuertes económicos ecuatorianos es una de las más curiosas que han existido. Igual si vimos a una naranja regordeta en España como mascota, por qué no una mazorca al estilo latinoamericano.
Torito 95 – Uruguay

La fuerza y la garra charrua se ven bien representadas en este toro uruguayo, además de representar uno de los pilares de la economía de ese país. Sin embargo, también deja ver lo toscos y bruscos que pueden llegar a ser los jugadores orientales. La pata brava y la agresividad con que juegan se asimilan a la estampida de los toros de Sevilla.

Tatú 97 – Bolivia


Que escondan el “Racumin”, las ratoneras y los quesos, pues de Bolivia surgió un ser espantoso, un armadillo que parece rata, una mezcla entre el armadillo de Escalona y el maestro Splinter de las Tortugas Ninja. Un ser abominable que es capaz de superar cualquier inconveniente con la altura de la Paz, un personaje de esos que uno no quiere ver ni en sueños y que desafortunadamente vio la luz hace 10 años.

Taguá 99 – Paraguay

Recordando esos tres penales errados por Palermo ante Colombia, recordé que aquel personaje paraguayo tomando Tereré al mejor estilo guaraní me trajo problemas al identificarlo. El dibujo, que parece hecho por un niño de cinco años como tarea del jardín, no parece tener forma. ¿Será un perro? ¿Un gato? ¿El Chupa cabras? O tal vez la representación abstracta de un animal proveniente un país sin mar.

Ameriko 01 – Colombia

Como colombiano hay que ser sincero y aceptar que esta “mascota” ha sido la más fea en la historia de la Copa América y clasifica a ser una de las más horribles de toda la historia del fútbol mundial. Ameriko, un ser espantoso, aparentemente sin sexo, difícil de definir como ser vivo, surgió de la cabeza de alguien que probablemente no vio una virtud en nuestro país para resaltarla. Mis posibles candidatos hubieran sido el mismo presidente Pastrana, con eso nos ahorrábamos una platica y por qué no al mismo “Mono Jojoy” y a la zona de distensión que existía en esa época. Mascotas que representaban al país y a los colombianos en el mundo. Igual, de haber sido así, hubieran ganado el título a las más espantosas.

Chasqui 04 – Perú

Ni los poderes Incas pudieron iluminar las mentes de los diseñadores de este individuo. El parecido con cualquier jugador de River le da una similitud al “Chapa” Zapata o al mismísimo Jairo Patiño cuando defendían los colores de Núñez. Sin embargo, este personaje representó en su época que los Incas y el fútbol en Perú son cuestión del pasado.

Guaky 07 - Venezuela

El pajarraco de Chávez y de la Copa América en el país petrolero, resultó ser primo cercano de “Mamola” la lora de Pacheco y la mejor amiga de Serpa haciendo campaña política. Me preguntó por qué una Guacamaya y no un barril de oro negro, o una figurita revolucionaria de Simón Bolívar jugando fútbol vestido con la vinotinto.

Estas han sido las mascotas que desde hace 20 años han acompañado a cada versión del torneo continental más antiguo del planeta y junto a ellas, a la protagonista de cada partido, de cada juego, con la que soñamos muchos y es la causante de manifestaciones crónicas de pasión desmedida: La pelota.

Conozca el "Grupo de la muerte"



Cuando hicieron el sorteo para los grupos de la Copa América, nos dimos cuenta que nos tocó el más complicado. Estamos con el candidato de siempre, Argentina; la aguerrida Paraguay y la siempre complicada selección de los Estados Unidos.


Nosotros llegamos a esta copa con un idea diferente de juego y con un técnico que conoce el torneo, ya que lo jugó con Costa Rica en la edición del 2004. Llevamos lo mejor que tenemos; un arquero experimentado, Miguel Calero, que ha sido el mejor en su liga y que con su seguridad podemos estar tranquilos. Una defensa con nombres nuevos, como: Gerardo Vallejo,Camilo Zuñiga, Javier Arizala y Jair Benítez; pero con una base que ha jugado durante muchos años.


En el medio campo tenemos mucha velocidad y experiencia; Fabian Vargas, Jhonn Viafara y Jorgue Banguero serán los encargados de equilibrar el juego rápido que dan Vladimir Marín, Macnelly Torres, Alvaro Dominguez y David Ferreira. La duda más grande de la selección son los delanteros, los que van son los mejores del momento; pero hay que darse cuenta que no hay una carta de gol y eso puede ser un punto en contra en un grupo tan complicado.


Por el lado de Paraguay, su técnico, Gerardo Martino lleva un equipo competitivo con jugadores de mucha experiencia y que son figuras en los clubes que juegan, su idea es hacer un buen papel y volver a tener protagonismo. Sobresalen nombres como: Justo Villar y Oscar Cardozo (Newlls Old Boys), Claudio Morel Rodríguez (Boca Juniors), Julio Cáceres (Tigres-Mexico), Julio Dos Santos y Jhonantan Santana (Wolfburgo), Roque Santa Cruz (Bayern Munich) y Nelson Cuevas (América de México).


Este grupo se comparte con la selección de Estados Unidos, que llega a la Copa América como bi campeón de la Copa de Oro de la Concacaf. Su técnico, Bob Bradley quiere sacarle provecho al torneo y por eso llevará a Venezuela jugadores jóvenes que militan en el torneo local con un objetivo claro: sumar experiencia. En el equipo sobresalen: Kasey Keller (Borussia Moenchengladbach-Alemania), Jimmy Conrad (Kansas City Wizards) y Lee Nguyen (PSV Eindhoven, Holanda). Junto con Brasil, es uno de los equipos que no llevará a sus figuras para afrontar el torneo.


Falta el favorito, Argentina, que va con un único objetivo: Ganar la Copa América. Por eso, Alfio "El coco" Basile lleva lo mejor de su país y al final se decidió por los jugadores que militan en Europa complementándolos con las figuras del torneo local. Entre los 22 jugadores hay caras nuevas, que por primera vez jugarán un torneo internacional con la selección de mayores, como: Juan Pablo Carrizo (River Plate), Agustín Orión (San Lorenzo), Fernando Gago (Real Madrid) y Daniel Díaz (Boca Juniors). Pero también los regresos de: Juan Román Riqueleme (Boca Juniors), Juan Sebastian Verón (Estudiantes de La Plata) y Javier Zanneti (Inter de Milán).


En el papel, es un grupo complicado pero cada equipo tiene fortalezas y debilidades. Colombia puede tener a favor, la nueva idea del técnico, de un fútbol ofensivo, pero con mucho equilibrio de la mitad de la cancha para atrás. La principal debilidad es la falta de la carta de gol, la mayoría son suplentes en sus equipos y seguramente les costará volver a tomar el ritmo en un torneo tan corto.


Los paraguayos a su favor tienen la fortuna de contar con una defensa experimentada, con jugadores de primer nivel. En el ataque llevan al segundo goleador del torneo argentino y al siempre peligroso, Roque Santa Cruz. En contra puede jugar la falta de un jugador líder en la mitad de la cancha, que tenga el balón y sea la cabeza fría del equipo. Por el lado de Estados Unidos, se ven un sólo punto en contra: Es un grupo con falta de experiencia para afrontar un torneo de esta magnitud, donde todos quieren ganarlo. A favor, solo puede jugar, que sea un torneo para armar una buena base para las próximas eliminatorias.


Por último, está Argentina. Que tiene más puntos a favor, que puntos en contra. Es el favorito, trae jugadores de primer nivel, tiene un técnico que ha ganado esta competición en dos oportunidades y llega a Venezuela con ganas de quedarse con la copa. En contra juega, las distracciones defensivas en el juego aéreo y la falta de control en la mitad de la cancha.


Sin dudas, en el papel, se ve un grupo complicado, en el que sus técnicos tendrán que ser muy inteligentes; por que todos tienen hambre de gloria. Esperemos que los jugadores de nuestro país, sean inteligentes y se den cuenta que la mayoría juegan sus últimos cartuchos con la selección y otros se juegan la posibilidad de seguir siendo comvocados. Todos le tenemos fe a la idea que quiere exponer Jorge Luis Pinto, pero él debe darse cuenta que no es un torneo para experimentar y más cuando adelante se tiene a la selección de Paraguay y Argentina.

Millonarios, la ilusión que me condena.


No tengo problema en aceptar que soy fiel hincha del equipo embajador, así me critiquen, odien, y sea foco de todo tipo de burlas, pienso que hace parte del folclore del fútbol. Sin embargo, así como voy a alentar a Millos al estadio, me ponga la camiseta y me identifique con él desde que tengo uso de razón, también es una obligación como aficionado sentar mi voz de protesta contra los constantes y no pocos fracasos de la institución que en la mitad del siglo pasado, llegó a ser la más importante de Colombia.

Muchos me han hecho la pregunta de por qué soy hincha de Millos si nunca lo he visto campeón, siempre contesto lo mismo: por amor, ilusión y porque a pesar de los malos momentos, seguiré siendo hincha del azul. Pero por otra parte, me pongo a pensar que es verdad, no he visto a Millonarios dar una vuelta, levantar una copa, y sumar otra estrella, así haya ganado la Merconorte, una copa que suma, pero poca importancia le dimos los hinchas embajadores y la prensa.

No obstante, la preocupación mía tiene que ver con la mala costumbre del equipo que desde hace ya casi 20 años hace lo viene haciendo. Ilusiona a miles de aficionados azules, los pone a soñar con la anhelada 14, les devuelve la fe, que suele ir y venir cada año bisiesto. Pero la infatigable hinchada embajadora, esa que se hizo grande por su popularidad dentro de la sociedad bogotana, esa que se mata entre si por una simple opinión, sigue alentando, "en la buena... y en la mala mucho más" como diría uno de sus cantos.

Pero la desinformación, la ignorancia y la miopía que produce ser fanático de un equipo que mueve mazas como lo hace Millos, produce que el equipo año tras año fracase en su intento por ganar el campeonato y como buenos colombianos que somos, esperamos sentados, sin hacer nada, a que algún ángel nos rocié con polvo mágico y ganemos otra estrella.

La página Web oficial del Club (http://www.millonarios.com.co/) le dedica su inicio a la hinchada azul, que durante todo el semestre lo acompañó de visitante y de local, "Gracias a la mejor hinchada" reza la frase que acompaña la foto de la tribuna norte del Campín repleta de gente. Hasta ahí todo bien, era justo y necesario que desde el Club existiera un agradecimiento por tanto apoyo, pero y la otra parte dónde está, los títulos, las estrellas, los campeonatos, los jugadores de verdad; todo parece irse por el sifón cuando no se llega al objetivo.

Muchos técnicos han pasado, más de 20, ya perdí la cuenta, más no la fe. Jugadores muchos más, que sin dejar si quiera su olor a muerto, se fueron y dejaron de robar. Sin embargo, los que siguen robando y ultrajando al equipo embajador, los verdaderos responsables del fracaso azul siguen ahí, sentados en las oficinas donde 60 años atrás se fundó uno de los equipos más grandes de Colombia.

Esos mismos que tratando de engañar a la gente, traen jugadores con reconocidos apellidos e importante trayectoria, pero que su nivel no es le mismo al que los hizo famosos. Futbolistas en decadencia, viejos, borrachos, peleones, llorones y lo más grave, ajenos al Club, les da lo mismo ganar que perder, un hincha suda la camiseta, se desangra por el equipo, lo deja todo en la cancha, pero el “majestuoso” presidente, que triplicó los ingresos económicos al Club desde su llegada, sigue con esa filosofía, traer Nombres pero poco Fútbol.

Eso la gente lo sabe, pero poco o nada hace, como algo ilógico, llena las tribunas del Campín y aplaude lo que un antioqueño haga. Los fracasos siguen, y los hinchas continúan alentando, una constante que desde hace 20 años acompaña al Club Deportivo Los Millonarios, un color azul que embruja a cualquiera, una institución que en recuperación no deja más que ilusiones, “esa ilusión que me condena…”

Belluschi, un amor en decadencia.


Los pasos de Belluschi en River Plate se acercan cada vez más a aquellas palabras que nos recuerda un dicho popular, “Del amor al odio hay un paso”. El jugador que junto a Gonzalo Higuaín se consagró como lo más sobresaliente del club durante al año pasado, la ‘rompió’ en el verano 07’, ilusionó a los hinchas y ahora parece que sin un enganche sólo es una sombra perdida que tira la banda de capitán al suelo como un jugador caprichoso al que se le acusa de ‘pecho frío’.

A mitad del año pasado y con un River lleno de necesidades, la disputa entre el equipo de la banda y Boca Juniors por Fernando Belluschi ‘el jugador del momento’ se llevaba todas las miradas del periodismo. Era el reflejo de un súper clásico en el mercado de los jugadores en el cual Boca llevaba la ventaja pues tenía en su poder la mitad del pase del jugador rosarino, que había sido adquirido en 2005, mientras River, con algunos problemas económicos buscaba la mejor oferta para quedarse con este polifuncional volante.

La batalla se acentuaba con las palabras de los presidentes de cada club y mientras Daniel Pasarella decía querer a Belluschi en sus filas, Alfio Basile se mostraba casi escéptico ante el tema. Finalmente, y tras una oferta que superaba los 5 millones de Euros el club de Nuñez se quedó con el 80% del pase del jugador y gran parte de sus derechos deportivos, siendo esta una compra que llamaría la atención de propios y extraños por su valor dentro del fútbol local y por las palabras del propio Belluschi quien dijo simpatizar más con el club de la banda cruzada.

Con el paso de los días las necesidades del Club Atlético River Plate fueron creciendo José María Aguilar, presidente de la institución, sentía que había ganado una gran batalla ante Boca después de quedarse con el jugador, sin embargo, tras la eliminación de la Copa Libertadores las protestas de la afición no se hicieron esperar. El orgullo de la gente estaba por el suelo y la necesidad de un redentor era innegable, hecho que ni el mismo Pasarella podía remediar pues su amor al club y sus pedidos de paciencia se agotaban y eran cuestionados hasta por Germán Lux, lastimosamente despedido como un cualquiera pese a salvar de una humillación al arco millonario en constates ocasiones.

Y justo ahí, como un enviado del más allá, apareció Belluschi en todo su esplendor. El jugador diferente capaz de manejar el equipo y hacerlo rendir. El 8 era la salvación, corría, quitaba, pasaba y llegaba a gol, ¿qué más se le podía pedir? Lo que le faltaba lo logró en el clásico, figura indiscutible de este junto a Higuaín, su nombre fue coreado por un Monumental a reventar y el pedido de selección no se hizo esperar. River estaba de vuelta e iba por el campeonato, parecía que nada lo podía parar, sin embargo, la brillantez duró hasta el partido con Estudiantes donde todo se dañó y la ilusión de nuevo se tuvo que guardar.

El final de año no fue el mejor para todo el club de Nuñez, escándalos en la popular, bajo rendimiento por parte de los jugadores, Ortega mostraba su peor cara y el equipo jugaba por jugar, no tenía por qué luchar pues ya todo estaba perdido. Sin embargo, Belluschi, cotizado por Pasarella en 40 millones de dólares parecía tranquilo por el año que venía, ya que soñaba con un Revier campeón.

Fue en ese momento donde empezó la debacle, el 2007 cargado de ilusiones y grandes contrataciones hacía pensar lo mejor, jugadores como Galván que volvía al club después de su campeonato con el ‘pincha’ y Ponzio que venía de España, completaban una nómina costosa y cargada de fuerzas para enfrentar el apertura y la copa. La banda, encabezada por Belluschi, fue de lo mejor del torneo de verano, el volante ofensivo demostró que podía solo y se cargó al equipo al hombro en los superclásicos de Mar del Plata y Mendoza, todo era fiesta antes del inicio del torneo.

Pero cuando empezó el ‘clausura’ todo cambió, las necesidades crecían, las victorias eran apretadas y el equipo parecía cansado mientras todos se preguntaban por Belluschi. ¿Dónde estaba la figura? ¿Lo había dejado todo en el verano?

Los nombres no fueron suficientes, la ilusión de copa se acabó en cuatro partidos y Pasarella que había apoyado de todas las formas posibles al volante también se hartaba de su falta de ganas en la cancha. Ahora Belluschi era suplente y pasó de ser ídolo a villano, de un torneo a otro. Algunos lo defienden citando la falta de un enganche y los más apasionados lo rechiflan con cada pelota que toca, pierde o intenta enganchar. Belluschi se hunde y River parece, por el momento, seguir los pasos del jugador.

El semestre que viene se abre otra esperanza, pero el domingo pasado las cosas llegaron a su punto más alto cuando el ‘jugador de rastas’ tiró la cinta de capitán al suelo y salió disgustado del terreno de juego, la gente no aguantó más y ahí todo fue lo contrario al clásico, todos se unieron en un unísono grito de rabia mientras el ocho caminaba hacia la línea. Habrá que esperar entonces cómo siguen las cosas con la afición y con Belluschi, pero por ahora todo ese amor que hubo se perdió entre los muros del Monumental, mientras que la afición sueña con ver a su equipo de nuevo en la gloria que hace ya tiempo que no consigue.

Otra vez será



Hace una semana, 40 millones de colombianos, daban por segundo finalista al Deportivo Cúcuta. Nadie se daba cuenta que el equipo del modesto Jorgue Luis Bernal tenía que ir a La Bombonera y defender un 3-1 que para sus jugadores y para él, era un gran resultado.


Por otro lado, Boca venía de perder una gran oportunidad en el campeonato y sólo se concentró en la semana para jugar ese partido. Los hinchas tenían confianza en su equipo; pero la otra mitad menos uno de los argentinos, confiaba plenamente en las capacidades de los jugadores "Motilones".


Cúcuta llegó a Buenos Aires y para toda la prensa argentina, fue un hecho muy importante: en Fox Sports y TyC Sportrs, sólo se veían entrevistas desde la concentración de los colombianos. Su técnico fue invitado a muchos programas, pero en uno cometió el primer error, que nunca puede cometer un técnico en una instancia tan importante. Por eso dije modesto arriba, ya que le dijo a la prensa: "A Boca le vamos a ganar en La Bombonera".


El partido iba a comenzar, pero una espesa niebla hacía que esto fuera imposible. Acá, es donde Jorge Luis Bernal comete su segundo error y a un periodista que estaba dentro de la cancha le dice: "Nosotros tenemos que jugar si o si, nos espera la semifinal del torneo local; el partido no se puede suspender".


Finalmente se jugó, Boca ganó 3-0 y para los que estuvimos en la cancha, sabemos que el arbitro no pecó y no cometió ningún error. Pero para el señor Bernal: "El arbitro fue un desastre, le faltó un poco de fuerza para pitar unas cosas claras".


Con esto se demuestra que nosotros los colombianos no sabemos perder y siempre queremos echarle la culpa a factores externos que no tienen nada que ver. Jugadores y periodistas colombianos se quejaron sobre la determinación de jugar en medio de la niebla, pero si devuelven el cassette, su técnico le dijo a los delegado de la Confederación Sudamericana que el partido lo tenían que jugar si o si.


Yo no quiero defender a Boca Juniors, pero para mi el equipo "Motilón" hizo todo mal desde que llegó a Buenos Aires hasta que se fue. Cuando terminó el partido se quejaron de una ayuda al local, pero ellos no recuerdan que Los Xeneizes también la pasaron mal en Cúcuta: tuvieron que jugar con 26 grados y con una humedad de 99 por ciento. Sin contar que al plantel argentino no lo dejaron dormir en toda la noche, producto de unos imbéciles que con música y pólvora hacían que fuera imposible dormir.


Ahora, como perdieron, se quejaron de todo...No estuvieron de acuerdo con la determinación del arbitro uruguayo en dejar que siguiera el partido en el segundo tiempo. Pero el Cúcuta, como muchos equipos que vienen a La Bombonera, tuvo miedo: sus jugadores estaban nerviosos y prueba de esto fue las 4 amarillas que recibieron en el primer tiempo y un sin número de impresisiones que tenía su defensa y el medio campo.


El equipo en el que todo Colombia tenía fe, volvió a defraudar y de que forma. Pero eso, es para esas personas que se hacen hinchas de un equipo por lástima o por que "Es Colombia y tenemos que apoyarlo". Eso se tiene que acabar, el Once Caldas fue igual y ahora nadie es hincha de este equipo.


Periodistas que llevan más de 20 años de profesión, que han visto la evolución y los fracasos de nuestro fútbol, siguen culpando a todo el mundo cuando algo no sale como ellos esperan. Los diarios de nuestro país sólo hablaban barbaridades del partido, pero ninguno aceptó que Boca ganó limpiamente y que un partido así, es una costumbre para un grupo de jugadores que lo ha ganado todo y que ante la adversidad se crece.


Las reflexiones son muchas, esto nos demuestra una vez más, que no debemos agrandarnos y más cuando adelante tenemos equipos con jerarquía y experiencia en un torneo en el que nosotros solo hemos ganado dos veces y siempre hemos sido segundos o el hazme reir de todo un continente.


Aceptemos cuando un equipo nos gana jugando mejor que nosotros. No seamos llorones y aprendamos de los errores para no volver a caer en ese fanatismo repentino que cada año invade a nuestro país y que es el pionero de un sin número de fracasos en este deporte que cada vez demuestra ser más incierto.