La zurda de oro del Sevilla

Por: Mónica Amézquita
amezquita.mo@gmail.com

Un 28 de agosto la despedida era dolorosa e inesperada. El dolor de una ciudad, de un pueblo, de una afición apasionada por el fútbol se hizo presente. Aquellos personajes que la cancha ve crecer y que la hinchada comienza a tener en el corazón, a veces se van y dejan huella para siempre, tal como fue lo hizo el zurdo que vestía la casaca 16 del club sevillano.

Tal vez sea reciente para hacer un Recordando de Antonio Puerta, pero su recuerdo vive latente en cada hincha del fútbol. Su muerte, el 28 de agosto del año pasado en una sala de cuidados intensivos de un hospital sevillano, llenó de tristeza a toda una afición y a todo un país, sin contar la conmoción que vivió todo el mundo, al ver como el corazón de un “Titán” dejaba de latir.

Tres días antes, durante un partido contra el Getafe, Puerta cayó desmayado en un rincón del estadio. Había sufrido varios paros cardiorrespiratorios que lo hicieron agonizar dentro del terreno de juego. Sin embargo, haciendo alarde de su fortaleza y de su ímpetu, se levantó, se recuperó y salió caminando hacia el camerino. desafortunadamente su cuerpo no resistió aquellos ataques y a los pocos días murió.

El niño querido del Sevilla, nacido en esta ciudad y amado por sus paisanos, pasó a la historia de toda una afición que se llenó de lágrimas en su despedida. También de felicidad gracias al regalo que Puerta hizo una tarde y que perduraría en la historia por la eternidad. El 27 de abril de 2006 los corazones sevillanos volvieron a inflarse de esperanza, después de venir de una larga racha de derrotas y desazones. Antonio Puerta se convirtió en el héroe de la hinchada que lo acompañó en aquel partido frente al Schalke 04 alemán y de todos aquellos que vivieron con emoción la volea del zurdo querido. El gol al minuto101 le daba el paso al club rojiblanco a su primera final de la Copa UEFA, de la que resultarían vencedores.

Después de 44 años, la alegría volvía a los hinchas palanganas
La nostalgia con la que la joven promesa del fútbol español fue despedido refleja el lugar que la zurda de diamante se había ganado en sus cortos 3 años en el fútbol profesional. Su carrera deportiva marcó el nacimiento de un nuevo Sevilla, fortalecido y engrandecido. La muerte de Puerta significó el adiós al héroe del gol del Sevilla, pero también al héroe español de la medalla de oro de los Juegos del Mediterráneo de Almería del 2005. El canterano dio el primer paso, o más bien, anotó el primer gol de una serie de goles que le darían al equipo sevillista cinco títulos en tan solo 15 meses, victorias que se completarían con la conquista de la segunda Supercopa europea que si bien ganó el conjunto del Milán de Italia, brindó el trofeo al recién fallecido.

Durante su vida se hizo merecedor de títulos y reconocimientos, el más importante: el amor de toda una afición y la credencial del jugador que cambió la historia del Sevilla Fútbol Club. Después de su fallecimiento recibió múltiples dedicatorias, la Medalla al Mérito Deportivo y dejó un heredero que hoy, al aniversario de la muerte de su padre, cumplió 10 meses de nacido. Antonio Puerta permanecerá inmortal en cada corazón sevillista y en la memoria del fútbol español.

Cabezón goleador

Por:David Sanchez Bermudez
davidsanchezbermudez@hotmail.com

Milton Rodríguez, aquel delantero colombiano que en cualquier tiro libre asegura medio gol, nacido en Cali, y con sus 1.78 metros de estatura, es uno de los grandes goleadores que ha dado la tierra del café.

El actual delantero del Club Deportivo Los Millonarios, acumula una vaga experiencia en el ámbito nacional e internacional, con él han tenido el privilegio de contar clubes como el Cortuluá en la temporada de 1997- 1998. En este equipo tuvo la oportunidad de debutar profesionalmente, además le aportó a la institución un total de 22 goles en 45 partidos jugados.

Un año más tarde Milton Fabián Rodríguez Suárez, como es su nombre completo, haría su estreno en la capital colombiana, plaza que es muy exigente con los jugadores que llegan de otra zona del país; Rodríguez jugaría en Santa Fe y a pesar de que tan sólo duro un año con los cardenales, alcanzó a disputar 36 partidos y logró anotar 15 tantos que le dieron un aceptable paso por Bogotá.

En el 2000, Milton tomó en serio aquel dicho de que “El buen hijo vuelve a casa” y retornó al Cortuluá, donde en un corto semestre convirtió 11 goles en 21 partidos. Luego pasó al Deportivo Cali, equipo con el que el delantero siempre había soñado jugar, lastimosamente, su paso por el club verdi- blanco no fue el mejor, pues en 20 partidos jugados, tan sólo pudo convertir 3 goles.

El caleño repitió la casaca del Cortuluá en los años 2001-2002, alcanzó a jugar 33 partidos y sólo pudo convertir 7 goles; esta sería la última vez hasta el momento, que el punta colombiano vestiría los colores de este club.

De nuevo y tras una regular presentación el año anterior, el Deportivo Cali tomó la decisión de hacerse a los servicios del jugador, en el año 2003 disputó escasos 12 partidos vistiendo de verde y con una producción que hablaba muy mal de lo que en realidad era Milton, tan sólo pudo conquistar 1 gol. Debido al mal rendimiento del jugador, el equipo del valle desistió de Rodríguez cediéndolo en el año 2004 al Deportivo Pereira, equipo en el que se ratificó de nuevo como un gran goleador, pues anotó 12 goles en 17 partidos.

El Deportivo Cali, no quería dejar de contar con Milton Rodríguez para la nueva temporada, por eso en la campaña 2005- 2006, contrató al delantero , quien no los defraudo al conseguir el mayor número de goles en su carrera como profesional, alcanzó a convertir 27 goles en 42 partidos jugados. Gracias a esta buena presentación, un equipo coreano se fijo en sus cualidades deportivas: el Jeonbuk Hyundai Motors, club en el cual debutó en el extranjero y a pesar de no conocer muy bien el campeonato, pudo concretar 9 goles en 22 partidos. Hay que aclarar que sólo jugó el primer semestre de 2006.

Del club asiático, se dio un breve paso por el fútbol australiano, siendo una gran estrella con el conjunto de Newcastle Jets, anotando 11 goles en 23 partidos. De esta manera Milton terminaría el año 2006. Para inicios de 2007 volvería a Colombia, esta vez vistiendo los colores del América de Cali, ésta sería la primera ocasión en la que luciría el color rojo de la mechita, club que por esos tiempos no rendía muy bien deportivamente, sin embargo Rodríguez pudo aportarle al club de la ciudad de Cali un total de 6 tantos en 11 compromisos.
Por los problemas que acarrea actuar en un club con problemas administrativos, deportivos y económicos, Milton deja al América , y marcha al club con el que más veces ha podido jugar en Colombia.

El Deportivo Cali y este jugador se vuelven a reconciliar, esta vez jugaría con la amenaza verde en el segundo semestre de 2007 y en el primero del 2008, sin embargo, después de acompañar al equipo caleño durante dos temporadas, dejó una muy mala reputación con respecto a lo que había hecho no hace más de 3 años con este mismo club; "El cabezón" no tuvo mucho protagonismo en los partidos que alcanzó a disputar, pues sólo pudo ser tenido en cuenta por el cuerpo técnico en 15 partidos, dentro de los cuales alcanzó a romper las redes en tan sólo 2 ocasiones, por esta razón y por su mala amistad con el arco, Milton Rodríguez fue cedido al Club Deportivo Los Millonarios.

Millonarios le dio la oportunidad al jugador que venía desechado de la ciudad del valle. Al principio muchos críticos del balompié nacional cuestionaron la titularidad del delantero en el club, pero al pasar el tiempo se vieron sorprendidos por el gran nivel futbolístico que ha venido demostrando. Para muchos es algo extraordinario, pues prácticamente ha hecho un gol por partido, cosa que no hizo en un año con el Deportivo Cali. Milton Rodríguez acumula 7 goles en 6 partidos vestido de azul.

Para Milton, De Puntazo.com desea lo mejor y espera que continúe con ese excelente nivel deportivo, ya que así podrá ganarse con meritos propios una convocatoria a la selección de fútbol de Colombia, la cual necesita a un hombre como él, que convierta los goles que tanto le han hecho falta al conjunto dirigido por Jorge Luis Pinto.

Los pibes de oro


Por: Andrés Restrepo
andres@depuntazo.com

Argentina cumplió con las expectativas que se le tenían y se quedó otra vez con la medalla de oro en los olímpicos, repitiendo la hazaña de hace 4 años en Atenas. Riquelme, Messi, Agüero, Gago y el resto de las estrellas brillaron al son de Sergio Batista, el director de la orquesta que le dio el único título importante en cuatro años a la que fue hasta hace poco la selección número uno del mundo según la FIFA.


No obstante, aunque un título olímpico no deja de ser majestuoso, ni deja de alegrar a la gente que sigue a la selección Argentina, no es un Mundial, ni una Copa América, donde todas las selecciones van con lo mejor de si para tratar de quedar en lo más alto.

No es por desmeritar el título obtenido por la Albiceleste en China, pero hace cuatro años, cuando la selección dirigida en ese entonces por Marcelo Bielsa, estaba en lo más alto del podio en Atenas, se dijo que ese equipo iba a ser el próximo campeón del Mundo, pero dos años después en Alemania, se quedó en cuartos de final y le dijo Adiós al sueño. Por si fuera poco, perdió las finales de la Copa Confederaciones y de la Copa América, quedando en un segundo puesto pero con la amargura de no ganar nada.

Esta medalla obtenida en Beijing es el premio consuelo para la gente que no veía a su selección ganar algo importante desde la última olimpiada, pero todavía aquella generación, sumada a gran parte de la actual, está en el deber de ganar algo importante y ante equipos de la misma talla. Pues en los olímpicos las selecciones están conformadas por juveniles y uno que otro profesional, dejándole ventaja a equipos como el argentino cuyos jugadores son figuras en sus equipos a pesar de su corta edad, caso Messi, Lavezzi, Agüero y Gago.

Sin embargo, el equipo que dirigió Batista, ex campeón mundial con la Albiceleste en el 86, junto a Maradona, Pasarella, Fillol, etcétera, es una generación de oro al igual que muchas otras que prometen mucho y al final terminan desilusionando. Este torneo que fue corto, le dejó muchas cosas positivas a la selección, más allá del título de campeón.

Le dejó un nuevo record Olímpico al ganar 9 partidos consecutivos, incluyendo los seis partidos de Atenas 2004 y tres de la serie de grupos de Beijing, cuando se impuso por 2 a 0 ante Serbia. Después le ganó a holanda en tiempo extra, por 1 a 0, Brasil 3 a 0 y Nigeria 1 a 0 en la final, ampliando por mucho más el record argentino.

Además le dio oportunidad a una joven defensa como la que se vio en China, conformada por Ezequiel Garay, Fabián Monzón, Pablo Zabaleta y Nicolás Pareja. Que se mostró sólida y firme, dándole la seguridad al equipo en la parte defensiva.

Gago mostró su gran nivel y ratificó por qué es jugador del Real Madrid, al igual que Agüero del Atlético de Madrid y Lavezzi del Napoli italiano. Messi, no defraudó y en compañía de Riquelme manejaron los hilos en el medio campo argentino. Di María se ganó a la hinchada con los goles que le dieron el paso a la semifinal ante Holanda y el que le dio el título ante Nigeria.

Una selección y unos jugadores que valen oro, salieron campeones en el mundial sub. 20 de Canadá, y ahora ratificaron el poderío que tienen como equipo con el bi campeonato olímpico.

Un país que pide a gritos un título mundial y que goza de tener una de las mejores selecciones del planeta pero que le toca conformarse con los segundos puestos y títulos que no están reconocidos por la FIFA.

El Fortín vulnerable

Por: Andrés Restrepo
andres@depuntazo.com

En el José Amalfitani, Vélez Sarsfield recibía al líder del apertura argentino, gran incertidumbre y una luz de esperanza se veía al final del camino para los hinchas del Fortín que querían ver ganar a su equipo en su cancha. Sin embargo, en un partido malo de principio a fin, velezanos y matadores terminaron en empate 1 a 1 que fue más para el bostezo que para otra cosa.


La hora del partido 21: 10 hora local, Depuntazo llegó temprano a la cancha y no habían llegado ni los policías, tiempo que aprovechamos para llenar el estomago con las famosas “Patty”. Aunque un poco frías y cauchosas, es una buena opción si no se va almorzado o comido a la cancha.

Con el pasar del tiempo, los alrededores del estadio se fueron llenando de gente, empleados, policías y por supuesto: hinchas. La hora del partido se acercaba y la cantidad de aficionados que intentaban entrar al Amalfitani, no era muy grande, lo que presagiaba un partido sin mucho aliento desde las tribunas.

Ya adentro del Fortín se jugaba el partido de reservas que sirvió como antesala para ir calentando los ánimos en la tribuna, al mismo tiempo se escuchaba de lejos el resonar de los bombos que llevaban el ritmo de la Murga, que antes de que salieran a la cancha los equipos titulares, alegró con sus bailes a los hinchas de Vélez.

Con el estadio medianamente lleno y la tribuna visitante colmada en la Popular, gritando y alentando a Tigre, empezó el partido, con mucho ánimo al comienzo pero que de a poco fue se fue volviendo tedioso y aburrido.

“La Pandilla” barra insignia de Vélez que se ubica en la Popular del estadio, cantaba en voz baja, reflejando lo que se veía en la cancha, las plateas entumecidos por el frío solo se levantaban a insultar al arbitro y a aplaudir una que otra llegada con peligro. Mientras tanto, la hinchada de Tigre apretujada por el tamaño de la popular inversamente proporcional a la cantidad de gente que la colmó, trataba de alentar a su equipo, pero el clima del ambiente se trasladó a los jugadores y fue poco lo que mostraron.

El duelo era entre hinchadas, mientras azules cantaban “dale ve, dale ve, dale ve…” azul rojos cantaban “soy de tigre…” y justo en ese momento llegó el gol de Zapata con el que Vélez se fue en ventaja. Los hinchas de Tigre callaron y el resto estalló en “Júbilo azul en el Fortín de Liniers”.

No tardaría mucho en reaccionar la hinchada y el equipo del Delta, pues un golazo, para Depuntazo y para Macaya Márquez, de “Fútbol de Primera” fue el gol de la fecha, le dio el empate a Tigre que se fue con sabor a victoria, mientras que los locales vieron otra vez como su equipo se quedaba en deuda en Liniers.

Un Brasil distinto, disminuido y muy táctico.

Por: Sebastián Heredia
sebastianheredia@hotmail.com

Cuando se habla de Brasil dentro del fútbol, se entiende que se está hablando de juego bonito, de grandes campeonatos, de excelentes selecciones a lo largo de su historia, de grandes figuras y hasta del mejor jugador del mundo para muchos.
Pero ¿Qué ha pasado desde hace dos años con la más laureada de las selecciones futbolísticas a nivel mundial? En el 2006, cuando la federación brasilera de fútbol decidió nombrar como nuevo entrenador a “Dunga” en reemplazo del ex campeón mundial Carlos Alberto Parreira, se sabía que una nueva era en el fútbol brasilero había llegado, y no solo porque el actual técnico es un técnico joven, que nunca había dirigido en algún equipo, sino por su manera de ver el fútbol y de jugarlo.

Dunga, fue campeón con la selección brasilera en el mundial de 1994 donde fue capitán, y jugaba de volante de marca, era un jugador muy técnico pero a la vez muy táctico por la posición en la que se desempeñaba. Su forma de ver el fútbol es igual a como la vivió. Le gustan los equipos tácticos, bien parados en la defensa, y muy seguros, con mucha tenencia de balón y la explosividad en los delanteros no es su fuerte.

¿Qué tan bueno puede ser un estratega tan táctico, para una selección que se ha caracterizado por la excelente técnica de sus jugadores y su impresionante forma de ir al frente con el balón? La respuesta es clara, no es la mejor opción. El Brasil de Dunga es un equipo pausado, con mucha tenencia de balón y no tanta explosión en el frente de ataque como nos tiene acostumbrados a jugar el scratch. En los juegos olímpicos vimos un Brasil disminuido, con poco talento, muy correlón y un equipo que pega demasiado para la excelente técnica de sus jugadores. ¡Ojo! no todo fue culpa de Dunga, los jugadores que estuvieron en los pasados juegos olímpicos no pasaban por su mejor momento, además de contar con una serie de jóvenes que jugaban por primera vez un torneo de tal magnitud.

Por otro lado, el quinto puesto en las eliminatorias actuales, deja mucho que desear del equipo brasilero. Un equipo con tantas figuras y tantos jugadores de renombre no puede estar peleando en la parte media de la tabla un cupo para el mundial del 2010.

Dunga sin lugar a duda es uno de los directos responsables del difícil momento que se vive en el país de la samba, pues es el encargado de llamar, y escoger a quienes deben según él representar la camiseta más importante del fútbol mundial. Es angustioso ver a semejantes jugadores jugando mal al fútbol, quizá porque no pasan un buen momento o porque el planteo táctico del técnico no es el más conveniente, la segunda opción es más preocupante, pues un bajón futbolístico lo tiene cualquiera, pero la decisión de implementar un modulo táctico tan contrario al que se viene implementando en Brasil, es una decisión muy riesgosa por parte de Dunga, a tal punto de estar pre avisado por la federación y estar condicionado a ganar todo lo que venga para el equipo.

Ojalá por el bien de Dunga, de Brasil y del buen fútbol que este episodio opaco de la mejor selección del mundo sea pasado y que de acá en adelante vuelva ese fútbol brasilero al que estamos acostumbrados, un fútbol con enganches, gambetas, goles inimaginables y sobre todo lleno de talento y donde sobre la alegría para jugar el deporte más hermoso del mundo.

La chivita verdolaga se varó

Por: Ivan Andrade
ivanandrade1@hotmail.com

Definitivamente El 2008 no ha sido el mejor año para el Atlético Nacional. En la Copa Mustang I cumplió un desastroso papel, especialmente si se tiene en cuenta que venía de ganar los dos campeonatos del 2007. Y ahora en los comienzos de la Mustang II no le ha ido muy bien. Después de seis fechas jugadas, Nacional acumula ocho puntos, producto de dos victorias, dos empates y dos derrotas.


El principio del campeonato no pudo ser más desastroso para el equipo paisa. En la primera fecha del campeonato Nacional cayó ante Santa Fe por un contundente 5-0, no muy buen presagio para el campeonato. Luego vendrían una victoria frente al Once Caldas (2-0), un empate con el Bucaramanga (1-1), una derrota frente al Envigado (1-2), una victoria en el clásico paisa frente al Medellín (1-0) y un nuevo empate con el Cali (1-1). Una campaña muy irregular.

Una campaña irregular no sólo por los resultados, sino por el juego exhibido por el equipo verde de la montaña. El equipo de “Barrabás” Gómez aún no encuentra su juego, no impone un dominio claro en los partidos. Tiene problemas en defensa (es uno de los equipos con más goles recibidos en lo que va del campeonato) y el ataque no es tan efectivo como podría ser, teniendo en cuenta la calidad de los jugadores en la delantera del equipo. No hay un jugador que organice el medio campo y distribuya adecuadamente el balón para crear las ocasiones de gol. En resumen, Nacional muestra un juego desordenado y poco claro, donde se ven muchas malas entregas de balón y pelotazos tirados en vano.

Atlético Nacional es considerado uno de los “grandes” del fútbol colombiano y por lo tanto está llamado a ocupar las primeras posiciones en el campeonato. Los primeros puntos son determinantes para lograr el objetivo de clasificar a los cuadrangulares finales y Nacional sólo ha logrado ocho puntos de 18 disputados. Si Nacional aspira a estar en las finales de la Mustang II debe pensar ahora mismo como recomponer el camino y empezar a sumar puntos, a acumular victorias.

En la próxima fecha se enfrentará a La Equidad, rival directo en la tabla. Una victoria en este partido es fundamental para Nacional si en realidad quiere llegar a los cuadrangulares y pensar en un nuevo título.

¿Qué le pasa al Rojo?

Por: Jorge Eduardo Morales
ballitomorales@hotmail.com

El que alguna vez fue llamado rey de copas de la Argentina se encuentra en una serie de fracasos que desde el 2002 no le ha permitido levantar ninguna copa. Varios entrenadores e incluso la llegada de un nuevo presidente han intentado acabar con las prolongadas rachas sin títulos, que a deferencia de los 70 y 80 parece que se están convirtiendo en una costumbre para los hinchas de Independiente.


En el año de la obtención de su último campeonato el Rojo consolidó una nómina en la cual se destacaron figuras como Gabriel Milito, Federico Insúa, Daniel Montenegro y el goleador del torneo Andrés Silvera. Trayendo además a un técnico que venía de ganar el rentado local en el 2000 con River Plate: Américo Rubén Gallego.

El Rojo tuvo un desempeño excelente en aquel Apertura, sufriendo solo 2 derrotas (ante River y Banfield) y anotando más de 13 goles en 2 partidos (7-1 vs. Colón y 6-2 vs Chacarita) con una diferencia de goles a favor de +29 y con Andrés Silvera como goleador anotando 16 goles.

En el año 2004 Independiente vuelve a participar en una Copa Libertadores con la ilusión de ganarla una vez más, en su grupo conformado por Nacional de Montevideo, Cienciano y el Nacional de Ecuador el rojo termina segundo por detrás del Bolso. Sin embargo los cuatro peores segundos debían enfrentarse entre sí para sacar otros dos clasificados a octavos de final, donde el cuadro de Avellaneda queda eliminado por penaltis frente a Sao Caetano.

En abril del 2005 el empresario de seguros Julio Comparada es elegido como nuevo presidente obteniendo el 55% de los votos venciendo a Noray Nakis, y reemplazando al inhabilitado Andrés Ducatenzeiler, mejorando notablemente la situación económica del club y vendiendo a 2 de sus figuras como Agüero y Ustari a precios altísimos.

Asimismo el principal proyecto de Comparada fue la construcción del nuevo Estadio Libertadores de América, que tendrá una capacidad aproximada de 47.000 personas sentadas y contará además con tecnología de punta. Utilizando como recurso principal el dinero de la venta de Agüero al Atlético de Madrid (20 millones de euros) y de Oscar Ustari al Getafe (ocho millones de euros).

En los últimos años los diablos rojos tampoco han podido mantener estabilidad, contando con técnicos y planteles de primer nivel entre los que se encuentran Falcioni, Burruchaga, Troglio y el constante salvador Miguel Ángel “Pepe” Santoro, que cada vez que un DT es despedido o renuncia asume como entrenador de manera interina, por lo general, haciendo destacadas campañas.

Desde abril de este año el DT es Claudio Borghi, quien a pesar de ser declarado hincha de Racing decidió asumir el reto de dirigir al equipo desde el Torneo Apertura contando con 7 nuevos refuerzos entre ellos Emanuel Centurión, Federico Higuaín, Darío Gandín, Angel Puertas, Leonel Núñez y Leandro Depetris más el retorno de Andrés Ríos. Sin embargo las cosas no se le están dando como quisiera; a la apretada eliminación por penales de la copa Nissan Sudamericana por parte de Estudiantes se le suma el empate conseguido en el clásico de Avellaneda frente a un Racing que se encuentra en una aguda crisis y le ha apostado en su mayoría a los jóvenes de las divisiones inferiores para sacar adelante a la Academia. Donde el rojo convirtió en una de las únicas (sino la única) opción clara de gol que tuvo en todo el encuentro, mientras que fue víctima de los constantes ataques del Albi celeste que no ganó por la falta de puntería de sus atacantes a la hora de definir.

Si no logra cambiar el déspota estilo de juego que practica su equipo, Borghi parece estar condenado a ser uno más de los que pasó en estos últimos 6 años sin poder cambiar la historia de un club al cual se le está acabando la paciencia de dirigencia e hinchada debido a la falta de títulos y de la capacidad de volver a armar un equipo que luche los puestos de vanguardia hasta las últimas fechas y no se desinfle como ocurrió en el Apertura 07, el mismo que en los años 70 ganó cuatro copas libertadores seguidas, el mismo de Erico, Bochini y Pavóni, si, ese que parece que ha perdido la sana costumbre de ganar títulos de la misma manera que en décadas anteriores.

Alegrías y trsitezas del fútbol profesional colombiano

Por: Andrés Restrepo
andrespepo@depuntazo.com

La historia del fútbol colombiano empezó a escribirse hace 60 años, muchas historias se han contado y muchas otras se han ocultado. Sin embargo, Depuntazo hace un recuento de los hechos más significativos desde que la pelota empezó a rodar de cancha en cancha por todo el país. Las cinco alegrías y las 5 tristezas que el fútbol le ha dado a la afición colombiana, arrancándole lagrimas fruto de la pasión con que se vive el deporte rey.

Tristezas:

Colombia sin reconocimiento FIFA
En pleno apogeo del Dorado, con jugadores como Pedernera, Di Stefano, Rossi, entre otros provenientes de Argentina, la FIFA decidió en 1951quitarle el reconocimiento a Colombia ya que la Asociación de Fútbol Argentino se quejó ante el máximo ente del fútbol, señalando que Colombia tenía jugadores extranjeros sin pase de transferencia. En ese momento en Argentina los futbolistas agremiados estaban en huelga y causaron la migración de muchos de ellos. No obstante, ante este primer problema con la FIFA, Colombia tuvo grandes jugadores que hicieron que el mundo se fijara en ellos, trayendo equipos como el Real Madrid y convirtiéndose en una de las ligas más lujosas del planeta en aquella época. El reconocimiento volvió hasta 1954 cuando los jugadores extranjeros volvieron a sus respectivos equipos del sur del continente.

Un error fatal
El fútbol generalmente da alegrías y tristezas a quienes lo viven como una pasión, pero cuando esa pasión se desborda y traspasa los limites de la razón, termina en tragedia. La más recordada y sufrida por los colombianos fue la muerte de Andrés Escobar tras la eliminación del mundial de Estados Unidos 1994, en donde marcó un gol en contra frente al conjunto local, sentenciando la derrota y la eliminación del torneo.

Medellín, 2 de julio de 1994. El país en luto, las calles solitarias y la mirada cabizbaja en los hinchas colombianos al enterarse de la noticia hundieron aun más los ánimos de un país que vio como su Selección salía por la puerta de atrás del Mundial y como uno de sus íconos era asesinado. Esa muerte tal vez haya sido una de las que más sufrió el país, una de las que más dolor causó y de la que jamás re recuperará.

Adiós a un sueño
Después de clasificar primera en el grupo de Sudamérica para el mundial de Estados Unidos ‘94, Colombia era uno de los candidatos a ser protagonista en dicho certamen, además el hecho de haber goleado a Argentina por 5 a 0 en Buenos Aires, despertaron el interés en el conjunto tricolor alrededor del mundo. Tanto fue el auge de la Selección cafetera que se vendían pelucas de Valderrama en las calles, camisetas, banderas, etc. Todo tipo de souvenirs de la “futura campeona del mundo” para muchos.

Sin embargo, al pisar tierras norteamericanas, los resultados no fueron los mejores, Colombia quedó eliminada en primera ronda al perder con Rumania por 3 a 1 y Estados Unidos por 2 a 1 donde Escobar marcó el autogol. Temprana despedida para un equipo que prometía ser protagonista y terminó desilusionando a todo una nación.

El eterno subcampeón
América de Cali, el equipo colombiano que más finales de Copa Libertadores ha jugado en Colombia, jamás la pudo obtener. Muchos le atribuyen esa mala suerte a la maldición del “garabato” un ex empleado que fue despedido de la institución escarlata y juro vengarse haciendo que los diablos rojos de Cali no ganaran nunca más un título.
En 1985 se enfrentó a Argentinos Juniors y la perdió por penales, un año más tarde frente a River Plate la volvió a perderla, al año siguiente, enfrentando a Peñarol ganó el de ida y perdió el de vuelta forzando un tercer partido que sobre el final perdió, dejando ir la Copa en tres años consecutivos. Diez años después, en 1996 volvió a disputar una final, otra vez contra River cayendo derrotado otra vez por el equipo millonario.

Tan cerca, pero a la vez tan lejos de la gloria, América no pudo quedarse con el trofeo más viciado por los jugadores sudamericanos. Una Decepción tras otra que tiene al América de Cali como al mejor subcampeón y a Antony de Ávila, delantero rojo, como el jugador con más finales en su haber, y ninguna ganada.

El campeón de la Vida
Luis Fernando Montoya, campeón de la Libertadores como entrenador del Once Caldas en 2004 alcanzó la gloría en julio de ese año cuando se coronó campeón del certamen venciendo a Boca Juniors en penales. Además de ser el segundo entrenador colombiano en ganarla y de convertirse en el más querido para la afición de Manizales fue considerado como el mejor estratega colombiano del momento. Sin embargo, meses después fue baleado en un asalto a su residencia quedando cuadrapléjico de por vida. La noticia conmocionó a todo el pueblo colombiano y trascendió a esferas internacionales que lamentaron el hecho, pues una persona con una hoja de vida intachable y del cual se esperaban muchas cosas a futuro era baleado y postrado en una cama para toda su vida.

Alegrías:

Primer Mundial
Desde que la Selección tuvo participación sería a nivel internacional y el reconocimiento de la FIFA en 1954, nunca había clasificado a una Copa Mundial, pero en1962 se dio la primera aparición de Colombia en un mundial de fútbol, en esa oportunidad Colombia estaba en el grupo A junto a La Unión Soviética, Uruguay & Yugoslavia. El equipo nacional tenía entre sus jugadores a Wilmington Ortiz, y Marcos Coll, este último, autor del único gol olímpico que se haya visto en un Mundial de Fútbol. Colombia obtuvo solo un punto de los 9 posibles en el empate 4 a 4 ante Yugoslavia.
Selección de Oro
28 años después se dio la agónica clasificación al Mundial de Italia 90, jugando el repechaje frente a Israel, en esa oportunidad en octubre de 1989, Albeiro Usuriaga, “El Palomo”, marcó el gol que le dio la clasificación al mundial de Italia. En dicho Mundial Freddy Rincón, marcó uno de los goles más recordados por la afición colombiana, faltando segundos para que terminara el encuentro frente a Alemania, una jugada colectiva terminó en el gol del empate colombiano y en una de las celebraciones más recordadas en el país.
Rey de Copas chibcha
En 1989 el país cafetero vivió por primera vez la conquista de una Copa Libertadores de América, en manos de Atlético Nacional. En el Estadio “El Campín” y frente a unos 45 mil espectadores, el equipo verdolaga venció en la tanda de penaltis a Olimpía de Paraguay quedando en lo más alto del fútbol sudamericano y plasmando por primera vez en la historia el nombre de Colombia en el torneo de clubes más importante del continente.

Verdugos en el Monumental
Corría el año de 1993 y en las eliminatorias al mundial de Estados Unidos, Colombia tenía que enfrentar a Argentina, coronado meses antes como Campeón de la Copa América celebrada en Ecuador. Los argentinos confiados en un triunfo sobre la selección tricolor, colmaron las tribunas del Monumental y fueron testigos al igual que la mayoría del país del sur, de una de las derrotas más dolorosas que haya recibido la Albiceleste. Colombia con Valderrama a la cabeza, generando fútbol en la mitad del campo y un Faustino Asprilla iluminado, junto a Fredy Rincón y Adolfo Valencia, marcaron los goles de la goleada más importante en la historia del fútbol colombiano.

Campeones Locales
Quizás la última alegría que tuvo el pueblo colombiano en cuanto a su fútbol, fue el título obtenido en el 2001 cuando fue sede de la Copa América y en la cual salió campeón invicto y con la vaya menos vencida Una campaña excelente del equipo dirigido por Francisco Maturana que dejó a Víctor Aristizabal como goleador, y un continente sorprendido por el nivel que mostró el equipo partido tras partido. Fue el premio mayor para una generación que prometía mucho más que una copa continental, pero que con el pasar del tiempo y de un sin fin de situaciones internas, se quedó por fuera de dos mundiales y nadando en un mar de incertidumbre que hoy en día continúa.

Azules y Rojos para no ilusionarse.

Por: Sebastián Heredia Ferro
sebastianheredia@hotmail.com

Hace mucho los equipos bogotanos no podían disfrutar de la punta del campeonato. Hace mucho las dos hinchadas de los equipos grandes de la capital no se podían ilusionar en conjunto. No es el momento para celebrar ni festejar el momento futbolístico de Millonarios y Santa Fe, pues no se pretende caer en falsos triunfalismos (falsos porque con los equipos bogotanos no se tiene nada claro sino hasta el final del torneo), pero si vale la pena hacer un pequeño reconocimiento a los triunfos de los capitalinos y a su posición actual en la tabla.

Por el lado azul, el primero en la tabla, al parecer todo está bien, es el mejor visitante del torneo –no ha perdido ni un solo punto por fuera del campín- y solo ha perdido un partido en su cancha, tiene un puntaje casi perfecto y por esto sus hinchas deben estar felices. Sin embargo, al equipo le falta mucho trabajo, la defensa es completamente nueva, con jugadores que nunca habían jugado juntos y se les nota, los laterales tienen más salida que marca y los centrales por abajo son lentos y a veces pasan por torpes aunque les sobra jerarquía.

En el medio tienen mucha seguridad con Bedoya, aunque el técnico tuvo serios problemas cuando no jugó, la recuperación del balón es intermitente y la creación es pobre, Jonathan Estrada sin duda uno de los mejores jugadores del equipo aunque le faltaría juntarse más con Javier Araujo que se preocupa más por hacer un taco o un caño que por ayudarle o llevarle el balón a los delanteros. En el ataque está el goleador del campeonato, con una efectividad envidiable. Milton Rodríguez lleva 5 goles en 5 partidos y es en este momento pieza clave del equipo, el problema está en quien debe ser su acompañante, si Tejada, Mendoza o Castro (lesionado). El sistema que implementa Millonarios permite que se le acerquen mucho a su arco -pero ahí está Cuadrado- sin embargo ayuda a que sus jugadores en ataque puedan explotar todas sus capacidades técnicas.

Por el otro lado, Santa Fe, segundo en la tabla de posiciones, es un equipo que cumple, que gana con lo justo pero no juega bien. Con un sistema demasiado táctico, demasiado predecible y casi que descifrable el cuadro rojo ha conseguido 10 puntos de 15 posibles. Al expreso rojo ya se le nota el trabajo de su técnico, y se le nota demasiado pues los trabajos tan tácticos del profesor Gómez imposibilitan a los jugadores a dar ese factor sorpresa que tanto se admira en el fútbol y pasa a ser un equipo sonso y poco productivo. En la defensa los problemas están por el lado izquierdo, en este costado ni hay marca y muchos menos salida, sin embargo la defensa cumple y es fuerte.

En el mediocampo Flotta es pieza clave dentro de la línea de 4 que el técnico siempre pone, pues además de quitar pelotas es el que pone la jerarquía y la garra en el medio campo. Pero los problemas para Santa Fe empiezan ahí, porque si Mosquera no juega no hay quien lleve la pelota con precisión adelante y no hay nadie que genera un enganche o un pase desequilibrante de la mitad para adelante, entonces la única alternativa que queda para el equipo es atacar por los costados- El venezolano Seijas, que por cierto se ve casi tan solo como Estrada en Millonarios es pieza clave en el equipo aunque le falta más acompañamiento. Y adelante, Neculman se pierde durante el tiempo que juega dentro de los dos centrales del equipo visitante, esperando que le caiga en sus pies el balón para definir y Valoyes se desgasta yendo hacía la mitad del campo en busca de ese balón que pocas veces llega.

A Santa Fe se le nota un trabajo táctico intenso, pero el Bolillo en medio de su terquedad debería dejar a los jugadores improvisar un poco, meterle sorpresa al juego para que el ritmo del equipo no se vuelva algo obvio. En el fútbol lo más importante es ganar y eso lo hacen los equipos bogotanos, ahora les toca lo más difícil: jugar bien.

Las pelotas de ellas

Por: Mónica Amézquita
amezquita.mo@gmail.com
Gambeta y taquito también hacen parte del lenguaje femenino. El deporte rey ha estado dominado por los hombres durante mucho tiempo. Los goles, las victorias y derrotas siempre han sido un espectáculo de hombres para hombres. Más de uno ha tenido la discusión por el fútbol con su novia, amante, hermana, amiga o mamá, ya sea porque están aburridas de verlos sufriendo por el fútbol o porque no lo entienden y piden explicación o porque cuando ellas hacen un comentario sobre el partido, ellos no hacen más que burlarse.

Muchas mujeres han demostrado que el conocimiento del fútbol no es exclusivo del género masculino. Ahora es el turno de demostrar el talento. Actualmente se juega el torneo olímpico de Pekín de fútbol femenino, cuya final enfrentará a las selecciones de Brasil y Estados Unidos, dos de las selecciones que históricamente han llevado la pauta en el género femenino y que además se enfrentaron en esta misma final hace 4 años en los olímpicos de Atenas, en la que el conjunto estadounidense venció 2 por 1 a las brasileras. Recientemente la selección canarinha obtuvo el subcampeonato mundial en el torneo celebrado el año pasado en China, enfrentándose en la final contra la selección alemana que se quedó con el título. Por su parte el equipo norteamericano es uno de las que ostenta la mayor cantidad de títulos internacionales y además encabeza el ranking mundial de la FIFA en esta categoría.

El fútbol femenino está adquiriendo cada vez mas visibilidad, están aumentando poco a poco las competiciones y este año 2008 ha estado lleno de mujeres compitiendo en el deporte rey. El año comenzó con la final del torneo sudamericano de la categoría sub-17, en el cual resultaron campeonas las jugadoras de la selección colombiana, tras vencer 7 por 2 al conjunto Paraguayo y ambos equipos lograron la clasificación al Mundial Femenino sub-17 junto al conjunto Brasileño que quedó subcampeón. El mundial se llevará a cabo en Nueva Zelanda entre octubre y noviembre de este año.

Además en la categoría sub-20, la selección femenina de Brasil logró el campeonato del sudamericano frente a la selección de Argentina a finales de marzo logrando así la clasificación a la Copa Mundial Femenina sub-20 a disputar en Chile entre el 19 de noviembre y el 7 de diciembre de este año.

Las gambetas femeninas se están tomando el escenario y la atención de todo el mundo. Las protagonistas son ellas que demuestran con talento que el fútbol también es una cosa de niñas. Marta de Brasil y O'Reilly de Estados Unidos, las mejores del mundo, enfrentadas en la final olímpica, definitivamente un duelo de Titanas.

Basta con ese mito de que las mujeres no le saben pegar a una pelota, basta de mirar a las mujeres como las enemigas del fútbol, pues aunque son pocas le meten el corazón y la garra que cualquier hombre envidiaría.

60 años de pasión en las tribunas

Por: Andrés Restrepo
andres@depuntazo.com

Desde que se dio el pitazo inicial al primer partido de fútbol profesional en Colombia el 15 de agosto de 1948, nadie se imagino que tuviera tanta aceptación y que de a poco se convirtiera en una verdadera pasión y en parte de la idiosincrasia de un país que en ocasiones está más pendiente del fútbol que de otras cosas.

Es por eso que Depuntazo hace un recorrido por las hinchadas más famosas del fútbol nacional, aquellas que empezaron con cientos y se fueron multiplicando hasta llegar a miles. Además entérese de cómo se fue transformando el perfil del hincha colombiano desde sus inicios hasta lo que tenemos hoy en día con el apodo de barra brava.

De por si, el fútbol siempre ha llamado la atención de las personas, tanto para jugarlo como para verlo en escenarios deportivos. También es cierto que a todos les gusta identificarse con un equipo, ya sea por localismos, afinidades o pos simple gusto. Es por eso, que a finales de los años 40, cuando apenas empezaba a acomodarse el fútbol profesional en Colombia, aparecieron las primeras grandes hinchadas en el país.

La primera de ellas fue la bogotana, identificada con el primer campeón colombiano, Independiente Santa Fe, quien tuvo el lujo de gritar por primera vez campeón y colgar la primera estrella en su escudo. Un año más tarde y gracias a la contratación de grandes figuras del fútbol argentino, Millonarios acaparó la atención de la mayoría de aficionados de la capital y del país, pues su estilo de juego, llamado el “ballet azul” por aquella época, hizo que los estadios que visitaba estuvieran colmados por hinchas que querían ver a sus ídolos como Pedernera, Di Stefano y Rossi juntos.

La hinchada bogotana entonces fue tomando fuerza de la mano con el equipo azul. En plena época del Dorado, cuando un peso colombiano tenía más valor que el dólar, el hincha “cachaco” tenía un perfil alto, las precarias tribunas del “Campín” eran colmadas por miles de aficionados con abrigos finos, sombreros importados y un estilo digno del verdadero “cachaco”.

Por otro lado, en tierras mucho más cálidas y con un perfil no tan alto como en la capital, los aficionados caleños le ponían más alegría a sus tribunas con aplausos y orquestas tropicales que prendían la fiesta en el estadio. Boca Juniors de Cali, un equipo de barrio, y que fue el único que le hizo frente al poderío de Millonarios fue el que más seguidores tuvo.

Posteriormente y con el paso de los años, las tribunas fueron adquiriendo más color, más alegría, casi de la mano con la aparición de la televisión a color. Pues ya los aficionados no iban tan parcos al estadio sino que llevaban banderas e insignias de sus respectivos equipos, además gracias a las imágenes que transmitía la TV, se fueron adoptando costumbres como la de cantarle al equipo, a sus figuras y la hinchada contraría.

Por su parte Medellín tuvo un gran crecimiento de su hinchada, pues tanto el Atlético Nacional, como el Independiente Medellín tuvieron grandes campañas, que causaron un gran auge en los aficionados paisas. La diversión y el esparcimiento se limitaba a ir al estadio. Además la proliferación de jugadores de esa región motivaba aún más a verdes y rojos.

Además un hecho que marcó la historia de la hinchada verdolaga fue el título que obtuvo Nacional en la Copa Libertadotes, pues era el equipo de moda, así como lo fue Millonarios en el Dorado, aunque sin estrellas internacionales, pero si con la mitad del plantel que componía la selección Colombia de los 80 y posteriormente la de los 90.

A estas alturas, con un futbol mucho más competitivo y con las hinchadas claramente diferenciadas y con su propia identidad, cada vez más se adoptaban costumbres de otros países, como pintarse la cara al estilo Hooligan en Inglaterra, o llevar bombos, platillos y trompetas para animar a la afición. En fin, el tiempo se fue encargando de transformar aquella imagen monocolor y frívola de los inicios del fútbol colombiano, en un verdadero carnaval.

En cuanto al hincha de la Selección, se puede decir que el estilo cafetero es muy diferente al del resto de los países latinoamericanos. El hincha insignia, que le dio identidad a la afición colombiana fue el “Cole” una especia de buitre vestido de amarillo, azul y rojo, y que arriesgado, solía colgarse de las barandas de los estadios para alentar desde ahí a su querida selección.

No obstante, con el paso del tiempo la pasión con que se llevaba el fútbol en Colombia se salió de control y siguió adoptando costumbres de otros países como Argentina, en donde las barras bravas se apoderaron de las tribunas alejando de taquito a gran parte de la afición y transformando aquella imagen de pulcritud, en una desfigurada versión de barra brava criollo.




La Copa del olvido

Por: Iván Andrade
ivanandrade1@hotmail.com

Desde este año se comenzó a jugar en el país cafetero la Copa Colombia. Este campeonato lo disputan tanto los equipos de primera división como los de la B, semejándose a otras copas de este tipo que se juegan en países como España e Italia. Aunque en principio la idea es buena, desafortunadamente esta copa no ha tenido el impacto que se esperaba.


Es resaltable el hecho de que esta copa sirve para promover nuevos jugadores de las inferiores de los equipos colombianos, pues no se puede negar la importancia que tiene trabajar las inferiores para crear nuevas figuras en nuestro fútbol. En esa medida la Copa Colombia es muy importante para el fútbol colombiano.

Pero este proyecto no ha tenido un impacto significativo en los aficionados. Ya sea porque los partidos no son transmitidos o porque el nivel no es bueno, poca gente se mantiene al corriente de los resultados de los partidos de la copa y de cómo van los equipos. Las fechas de partidos pasan casi desapercibidas para la mayoría de los hinchas. ¿Será falta de propaganda o falta de plata en los hinchas?

Aunque es cierto que es apenas la primera versión de esta copa después de muchos años hay que darle tiempo para que los hinchas se acostumbren a la existencia de dos campeonatos. Pero a futuro hay que pensar en cómo promocionar mejor esta copa para que sea más atractiva para todos los que disfrutan del fútbol y quieren seguir a sus equipos. La Copa Colombia debe posicionarse como una competición de importancia en nuestro país ya que otorga cupo directo a la Copa Sudamericana, otra copa que vive en la sombra de otra más grande, pero que va en ascenso..

En Europa se juegan este tipo de copas paralelamente a las ligas y los dos campeonatos gozan de un prestigio similar. Es esto lo que debe suceder en Colombia, hacer que la copa sea altamente competitiva y sea atractiva de ver. Los equipos deben darle la importancia que se merece, ese es el primer paso para que los aficionados se interesen, pues si el nivel no es bueno difícilmente la gente va a ir al estadio a ver los partidos. Además por parte de los organizadores y patrocinadores una mano no le caería mal a un torneo que puede despertar aun más interés en el fútbol cafetero.