5+5= 10




Se fue Román, la camiseta número 10 es ahora de
Messi pero su función no es la de armar sino de
apropiarse de una banda del campo y darle salida
al equipo como lo hace en el Barcelona. Maradona
con su nuevo estilo de juego quiere que el capitán
Mascherano juegue al lado de Gago, quiten el balón
y sean ellos los que le den el volumen de ataque
al equipo. Para el Diego, dos 5 para suplir a un 10.

Juan Román Riquelme, goleador de Argentina en esta
eliminatoria al mundial del 2010, y el conductor y
encargado de generar el fútbol en el equipo albice-
leste renunció por no compartir los mismos códigos
con el entrenador que alguna vez le heredó la “10”
en Boca Juniors. Desde ese momento, la selección
para el “pelusa” dejó de ser: “Román y diez mas” y
paso a ser “Mascherano y diez más”. La decisión de
Riquelme complico al adiestrador argentino, pero
este fácilmente supo entender lo que sería de acá
en adelante el juego de la selección gaucha. Su
punto de equilibrio serían Javier Mascherano y Fernando
Gago, dos jugadores que juegan en los mejores equipos
del mundo, Liverpool y Real Madrid respectivamente.

A Javier Mascherano se le conoce por su fortaleza para
quitar el balón, marcar a cualquier jugador que se
le ponga en frente, por su buena condición física,
su excelente entrega del balón y salida hacía el ataque,
todo esto respaldado por un excelente presente en el
equipo de Anfield. Además su personalidad es un punto
a favor, tratar de no meterse en problemas, se la lleva
bien con la prensa y con la hinchada, y entre el grupo
de jugadores es uno de los más queridos y respetados,
por eso el Diego no tuvo ningún problema en entregarle
la cintilla de capitán que él alguna vez portó en el 86.


Por otro lado, está Fernando Gago, es de la primera
camada de ese 5 del fútbol moderno, que es más importante
en ciertos pasajes del partido que tenga mejor salida
que marca, además porque siempre ha jugado con alguien
al lado que le releve en el momento de quitar la pelota,
}sin embargo en el momento de robar el balón lo hace bien,
y en el momento de la entrega para genera salida lo hace
mejor, por eso y por su condición física es titular
indiscutible en el equipo más rico del mundo, el equipo
“merengue”.

Es un jugador joven pero dentro de la cancha actúa como
un experimentado, y al igual que Mascherano hizo todo el
proceso de selecciones nacionales. Es por esto que es el
otro abanderado de la selección para llevar el balón a los
delanteros y generar volumen de ataque, pero siempre
cumpliendo su primera función, la marca.

Dos referentes del fútbol argentino, uno de River otro de
Boca, unidos en un mismo equipo para defender la camiseta
de todo un país. Un complemento que todo técnico quisiera
tener en su equipo, dos de los mejores 5 del mundo, juntos,
jugando, marcando y entregando el balón. El Diego cambió un
(10) por dos (5).

Resumen fecha 11 eliminatorias por Sudamérica

Por Juan Carlos Rey

A pesar de la derrota, Paraguay sigue primero en la tabla, Argentina con el equipo de Maradona obtiene sus primeros tres puntos, Chile alcanzó un importante triunfo en tierras peruanas y se mete en los tres primeros lugares, Uruguay y Colombia luego de ganar como locales se mantienen en mitad de tabla, Brasil y Ecuador con el empate bajan una casilla, mientras Venezuela, Bolivia y Perú continúan en lo más bajo.
Uruguay sacó “la Garra” ante el líder.

El “Partido de garras” que disputaron
los charrúas y guaranís, en el
Centenario de Montevideo, tuvo
buenas emociones gracias al
constante despliegue ofensivo y
técnico de los dos seleccionados. Fue
un encuentro intenso desde los
primeros minutos, mucho roce, pierna
fuerte, pelotazos al vacío, presión en
mitad de cancha, juego aéreo, y remates
desde fuera del área. Pero al
final se impuso la velocidad y
potencia de jugadores como; Forlan y
Suárez, quienes fueron certeros al
atacar el área guaraní, las
desequilibrantes jugadas, permitieron
el triunfo uruguayo por 2-0 y de paso
conservar el rótulo como el equipo
con mayor cantidad de goles
convertidos en la eliminatoria (21
goles a favor). La próxima fecha, la
celeste (con 16 puntos) jugará “talvez
uno de los partidos más interesantes de
la jornada” frente a Chile, mientras
Paraguay primero en la tabla con 23
puntos, buscará realizar una buena
presentación en suelo ecuatoriano
para acercarse a una clasificación
anticipada.

Una goleada Maradónica!

Como lo esperaban muchos,
Argentina oficialmente debutó bajo el
mando técnico de Diego Armando
Maradona. El Monumental de Núñez
con 48 mil espectadores presenció una
goleada y un juego al estilo
“Pelusa”, ofensivo; con pases a un
solo toque, movimientos verticales, el
conocido “toco y me voy”, y la magia
del 10 argentino Lionel Messi, junto a
sus cómplices Carlos Tévez y Sergio
Agüero, se divirtieron en la cancha y
alegraron al público que salió
contento y esperanzado con la
actuación de esa nueva selección
“maradónica”. Venezuela tuvo el
infortunio de ver como la fantasía de
los jugadores gauchos los ridiculizaba
con cada movimiento, un 4-0 al
parecer fue suficiente.
Los jugadores venezolanos ahora
piensan en disputar el siguiente
juego como locales, frente a sus
hermanos de Colombia. La Argentina
posee 19 puntos, y se ubica por diferencia
de gol, segundo en la tabla, la próxima
fecha jugará en el altiplano contra el
onceno boliviano.


La nueva Colombia renueva ilusiones.

La necesidad de Colombia era ganar,
la intención de Bolivia; llevarse un
valioso empate. La presión para los
jugadores colombianos era intensa,
ya que existía el temor de seguir con
la mala racha de no hacer goles,
“más de 500 minutos sin marcar gol”,
la responsabilidad en el ataque, no
recaía exclusivamente en los
delanteros, sino en el número 10, en
los volantes “Vargas y Marín” y en los
laterales Zúñiga y Armero. El grito de
gol de 26 mil espectadores en el
Campin, más los millones de
colombianos que veían el partido por
tv, fue un desahogo que desde hace
rato necesitaba el hincha colombiano,
además que valía la pena cantar el
primer gol, puesto que la obra de
Macnelly fue una muestra de talento,
de ilusión, de vida, el gol volvió y los
sueños también.

Que distinta fue esta Colombia, parece
que es cuestión de tiempo para que el
técnico Lara arme un buen conjunto,
el proceso ha venido de menos a más,
el primerpartido lo perdió como local frente
a Paraguay, el segundo encuentro se
jugó en territorio Brasileño, allí se
obtuvo un valioso empate y esta vez
con un 2-0 se consigue la primer
victoria de la era Lara. Es muy
temprano para decir que la selección
Colombia recobró su identidad, pero
es que lo que mostró ayer, fue
alegría, fue hambre de triunfo, fue
fútbol bonito, fue juego de años 90,
fue emocionante ver como la gente
apoyaba a cada jugador colombiano.
El segundo tiempo de los cafeteros
no fue tan bueno como el primero,
pero al final Wason Rentería
convierte su primer gol con la
selección de mayores, lo canta como
nunca y lo celebra a rabiar con los
aficionados ubicados en tribuna sur.

Se cortó con la racha de seis partidos
sin ganar, pero hay problemas que
afectan notablemente a la selección
tricolor, la falta de gol, respetando al
equipo boliviano, creo que a ese
onceno se podía golear fácilmente, el
“tigre” Falcao desperdició tres
oportunidades claras de gol y el
científico Darwin Quintero hizo lo
mismo en dos oportunidades. La
diferencia de gol de Colombia en este
momento es de -2, mientras sus
rivales directos como lo son Chile y
Uruguay, tienen diferencia de gol de
+3 y +11, con esos equipos no se
podría empatar en puntos. Lo
importante es que el grupo tome
confianza y vea el siguiente partido
contra Venezuela, como otra final que
debe ganar. Colombia sube a la
casilla 6 con 14 puntos dos menos
que el quinto Uruguay.


Julio Cesar “salvador” evitó una clara
victoria ecuatoriana.
No se si se le pueda llamar suerte de
campeón, pero fue extraño que la
pelota no entrara en el arco brasileño,
los ecuatorianos crearon demasiadas
opciones de gol, si no pegaban en el
palo, un delantero ecuatoriano la
erraba, o si no, un arquero (con pinta
de héroe), conocido como Julio Cesar
atajaba desde cualquier sitio, en
cualquier momento, y desde cualquier
posición, los balones que intentaban
cruzar la línea de su arco. Brasil
metido en su campo, y Ecuador
intentando conseguir el gol… la
tribuna empezaba a desesperase, y
así terminó el segundo tiempo. A los
27 del segundo tiempo, aparece la
“bestia” Julio Baptista con un remate
que pega en el palo y luego rebota en
Ceballos para que entre al arco. En el
minuto 44, pensé que los milagros si
existen, ya que por fin, y
agónicamente los ecuatorianos
pueden marcar el gol, que al final
sentencia el partido 1-1.

Chile encaminado al mundial y Perú
descarrilado.
Después de tantos juegos de palabra
entre peruanos y chilenos, el clásico
del pacífico termina a favor de los
australes. Chile está jugando a otro
nivel, desde los primeros minutos se
planteó en la cancha con la intención
de ganar así lo hizo, con Suazo como
figura los chilenos derrotaron a los
peruanos, 3-1 y prácticamente se
acaba la ilusión de ver a Perú en un
mundial de fútbol, le quedan 21
puntos por jugar, tendrá que ganar
todos los partidos… el próximo es en
la cancha de Brasil ¿podrá? Mientras
Chile, con 19 puntos y tercero en la
tabla, disputará como local, un
importante juego frente a su rival
directo “Uruguay” a quien le lleva solo
tres puntos, si gana… estará a pocos
puntos de volver a un mundial, si
pierde…dará ventaja para que lo
alcancen, no solo a los uruguayos,
sino a los colombianos que en caso
de ganar quedarían a solo dos puntos
de distancia.

“BLANCO, BLANCO” NO SERÁ EL FUTURO DE VALENTIERRA

Por: Juan Carlos Rey
kingred18@hotmail.com El jugador que alcanzó con el Once Caldas la Copa Libertadores de 2004 y que fue integrante de la Selección Colombia en eliminatorias, vuelve a su país natal tras actuar en varios equipos de Suramérica y Asia.

Lograr el título de una Copa Libertadores
para un país como Colombia que solo ha vi-
vido una alegría de este tipo, es algo que
llena de felicidad a un talentoso jugador
como Arnulfo Valentierra Cuero; nacido en
Barranquilla el 16 de Agosto de 1974. Con-
siderado hincha de Junior desde niño, debutó
en la ciudad de Manizales con el “Blanco,
Blanco” (Once Caldas) como jugador profesional
de Colombia a sus 20 años.

La pierna zurda de Valentierra, era la
mágica herramienta con la que convertía
goles al disparar desde cualquier sitio
cercano al área, la sutileza de sus pases
dejaban mano a mano a los delanteros y
la inteligencia que desarrollaba en el
campo de juego, permitía manejar los tiempo
del partido, era el encargado de administrar
la pelota, de hacer cambios de frente, de
comandar un ataque o de mantener el control
del partido. Para Arnulfo Valentierra, un tiro
libre era igual de fácil a un penalti, y cobrar
un penalti, era observar el espectáculo
de cómo una pelota puede entrar al arco lentamente,
mientras el arquero jugado al otro palo y tirado
en el piso, ve cómo la pelota se mete en su
portería. Eso era talento; tomar impulso,
acercarse a la pelota, realizar una pausa,
esperar que el arquero se juegue y picar el
balón… golazo.

En el 2001 y 2002 jugó con el America de
Cali obteniendo dos títulos colombianos.
Luego volvió al Once Caldas, equipo en el
que se consagró como segundo mayor goleador
en la historia del club con 145 goles.
Anotaciones que ayudaron en la gran campaña
que cumplió el onceno albo en el 2003 cuando
salió campeón del torneo colombiano, y
posteriormente de la Copa Libertadores 2004
en la que convirtió 5 goles. Vale recordar los
dos tantos ante al Santos de Brasil en la fase
de cuartos de final, uno en el estadio “Vila
Belmiro” y el otro en el estadio “Palo Grande”
con un perfecto cobro de tiro libre.

Luego, Arnulfo Valentierra tuvo la oportunidad
de vestir la tricolor colombiana, en las
eliminatorias al mundial Corea y Japón 2002,
realizando su mejor partido al anotar un golazo
desde fuera del área a Uruguay, en el Centenario
de Montevideo.

Jugó con el Cienciano de cusco, alcanzando el
título del apertura 2005 del fútbol peruano,
luego hizo parte de los Guaros de Venezuela,
del Strongest de Bolivia, después probó suerte
en el Al Hial de Arabia Saudita y Al Wahda de
Emiratos Árabes. Volvió a Sur América para jugar
en el Peñarol de Uruguay (2007) y el año
pasado tuvo una buena presentación con el Bolívar
de la Paz (Bolivia).

Hoy, a sus 34 años, Arnulfo Valentierra no tiene
equipo, entrenaba en las instalaciones del Once
Caldas, pero tuvo que retirarse ya que sus
directivos consideraron un riesgo tener un jugador
en el club sin pertenecer legalmente al equipo.
Además, Arnulfo afirma que; "El Once no quiso que
me quedara, me dieron una serie de explicaciones
que no compartía. Lastimosamente me avisaron que
no podía seguir entrenando por cosas
laborales y de abogados”.

Al parecer, para la gente del cuadro albo es
un mediocampista que no cumple las condiciones
que necesita un equipo profesional. En cambio,
el mismo jugador fue solicitado por Carlos “el
Pibe” Valderrama actual integrante de la junta
directiva del Unión Magdalena, equipo que disputa
el torneo de ascenso del fútbol colombiano. Según
la prensa nacional, el talentoso barranquillero
}jugará con el conjunto samario por tres meses
según el contrato.

Es claro que el mediocampista no está en buen
nivel, él mismo es conciente que debe bajar unos
cuantos kilos, para recuperar su fútbol y ojala
alguna vez poder jugar en su querido Junior de
Barranquilla.

Como es costumbre, en los últimos años,
jugadores veteranos que pertenecieron a
selecciones Colombia, regresan a su país
para demostrar que son jugadores profesionales
y con talento suficiente para aportar en cualquier
equipo de Colombia. En este caso, Valentierra es
un volante 10 que puede ayudar a fortalecer
el sistema ofensivo de cualquier equipo, es
un maestro para cobrar tiros libres, o meter
pases gol, indiscutiblemente en el onceno de
Santa Marta será un jugador imponente en mitad
de cancha, no solo por su talento sino por su
gran experiencia como futbolista.

La crísis tocó a los grandes

Por: Sebastián Heredia
sebastianheredia@hotmail.com
En Colombia estamos acostumbrados a un
fútbol irregular, con pocos resultados obvios
y un nivel futbolístico muy bajo entre los equi-
pos que participan en la Copa Mustang.
Generalmente el equipo que ascendió de se-
gunda división; en el primer torneo tiene una
participación buena y ocupa las primeras
posiciones, pero en el segundo torneo el
fantasma del descenso lo asusta y termina
peleando descenso y no titulo. Casi lo mismo
pasa con el equipo inmediatamente campeón
que en el torneo en el que logró el titulo hace
una excelente campaña, pero en el siguiente
torneo no clasifica a las semifinales o ocupa las
últimas posiciones de la tabla.

En este torneo, para sorpresa de pocos, los
últimos puestos de la tabla están siendo
ocupados por los equipos con mas títulos
y mas reconocimiento en el fútbol colombiano
– América (13), Millonarios (17) y Nacional (18)
y para sorpresa de muchos en los dos primeros
puestos de la tabla están, como líder el Real
Cartagena – equipo que ascendió de la segunda
división en diciembre – y lo sigue el Boyacá Chico
en la segunda posición pero con los mismo puntos.

Es sorpréndete para pocos que los equipos
“grandes” estén al fondo de la tabla, puesto
que Millonarios vive un mal presente administrativo
que influye directamente en su desempeño deportivo,
en su junta directiva hay dos corrientes “políticas”
completamente enfrentadas por el poder, unos
quieren al técnico, otros no, unos quieren a un jugador,
los otros buscan sacarlo del camerino embajador,
además la nomina es precaria, no hay recambio y
el técnico ha tenido que echar mano de las inferiores
para suplir las “huecos” que dejan los bajos
rendimientos de los jugadores experimentados,
5 puntos, resultado de un triunfo y dos empates dejan
al equipo azul en una posición muy complicada,
todavía no está eliminado pero si obligado a hacer
la mayoría de los puntos que le quedan por disputar.

En Nacional la preocupación es por el lado deportivo,
pues tiene grandes jugadores, un excelente cuerpo
técnico, pero parece que el mensaje del técnico Suárez
no le llega a los jugadores y que el camerino verde está
completamente divido, por un lado los “veteranos”,
por otro los que llegaron con el técnico en Enero, y
por último los que no son tenidos en cuenta ni por
los jugadores que juegan ni por el cuerpo técnico, esto
ha producido una fuerte crisis futbolística en el equipo,
a tal punto que la continuidad de Luís Fernando
Suárez y del presidente Víctor Marulanda está
condicionada a los resultados de cada fecha del
equipo; son últimos en la tabla con 4 puntos, un triunfo,
un empate y 5 derrotas son los resultados del equipo
verdiblanco.

El equipo escarlata, el América de Cali, actual
campeón del fútbol colombiano pasa por
una muy mala racha deportiva y administrativa;
cuando el equipo estaba a punto de ser democra-
tizado y a que los dueños fueran desde ese momento
los únicos dueños del equipo, y dejar atrás todos los
oscuros manejos que hubo en la institución en el pasado,
pero hace unas semanas la Fiscalia encontró que los
hijos de los encarcelados Gilberto y Miguel Rodríguez
eran los verdaderos dueños de la entidad, un problema
bastante complicado pues se relaciona al equipo de
nuevo con el narcotráfico, otro gran problema para el
equipo, y por otro lado está el problema deportivo, a ese
equipo campeón, que jugaba un excelente fútbol y con
el que muchos soñaron para que en Colombia se jugara
así, se le fueron jugadores importantes, y sus
reemplazos, sólo han sido contrataciones mas no refuerzos,
además el equipo se le nota cansado, casi no tuvo
descanso, y a esto hay que sumarle que debe jugar la Copa
Libertadores, y su nomina no da abasto para cumplir en
los dos torneos y parece que tampoco en uno solo. De los
3 equipos del fondo de la tabla es el que mas claro tiene
el panorama para clasificar en Colombia, pero en la Liber-
tadores la tiene difícil pues ha perdido puntos valiosísimos
como local y sacar puntos de visitante en Brasil.

Los equipos grandes en Colombia, están siendo opacados
por los equipos “nuevos”, por no llamarlos chicos, pues
son estos los que tienen administraciones claras, limpias
y con único fin sacar campeón al equipo, y no enriquecer
los bolsillos de muchos que están dentro del fútbol como
pasa en América, Millonarios y muchos mas, en los
equipos “chicos” se respetan procesos, como en el Real
Cartagena con el técnico Huber Bodhert quién lo condujo
al campeonato en la B, y Alberto Gomero, lleva mas
de 5 años en la institución boyacense y fue el técnico que
le entregó la primera estrella al Chico FC.

Nos estamos acostumbrando en Colombia a un fútbol
irregular, cualquiera le puede ganar a cualquiera, como
será, que ya no nos sorprende encontrar a los dos
equipos mas importantes y populares del país estén en
el fondo de la tabla, y que los líderes sean el recién
ascendido y un equipo que lleva apenas 5 años en la
primera división de Colombia. Qué mas podemos
esperar de un torneo que no sabemos quien lo dirige y
que los dueños de los equipos se preocupan mas por
enriquecerse que por ayudar al espectáculo deportivo.

Los Códigos no se manchan

Por: Cristian Mejía
chmejia@hotmail.com

Desde que Diego Armando Maradona se convirtió en el director técnico de la selección Argentina; esta ha comenzado a vivir un cambio importante. Ya no juegan “amistosos”, se convocan más jugadores locales y se habla más de la cuenta en los medios de comunicación nacionales y extranjeros.


Su labor desde el principio trajo reacciones
positivas y negativas. Las positivas son que
a pesar de no ser técnico tiene el poder de
hacer jugar a sus convocados como él quiere.
Además aprovechando que la mayoría de juga-
dores lo tienen a él como ídolo, se desviven
por jugar y ser parte de la Selección del ex
10 argentino.

Los negativos son la discusión con Julio Gron-
dona, Presidente de la Asociación de fútbol
argentino, por no haberle dado el visto bueno
de poner en el banco a Oscar Ruggeri. Adi-
cionalmente las constantes declaraciones en
los medios locales que no tienen tono y siempre
son fuera de lugar. Pero la más importante es
la siguiente, criticar públicamente el desempeño
en Boca Juniors de Juan Román Riquelme después de
haberle dado camiseta número “10” y haberlo nom-
brado ícono fundamental de su selección.

Cada vez que tuvo una oportunidad en los programas
de televisión y radio sus declaraciones eran las
siguientes: “Román es el “10” de mi equipo”,
cinco fechas jugadas del torneo argentino y cam-
biaron notoriamente: “Román tiene que desequilibrar
en los últimos metros, en la selección no puede
sacarle la pelota a Demichelis y Heinze”. Sin contar
las que hizo en radio, que fueron más duras con el
“10” Xeneize.

Esto colmó la paciencia de Riquelme que posterior
a las declaraciones renunció a la selección, por
segunda vez. Ya lo había hecho después del mundial
debido a que las duras críticas de la prensa estaban
afectando mucho la salud de su madre. Esta vez lo
hizo de una forma más contundente y en vivo para un
medio argentino, el “10” dijo lo siguiente: “Renuncio
a la selección por que el técnico y yo no tenemos los
mismo códigos”.

Las repercusiones fueron demasiadas: muchos apoyaron
al técnico y se dijo que muchos jugadores de la sele-
cción lo llamaron para demostrarle su apoyo y felices
por esa nueva decisión de Riquelme. Por otro lado,
jugadores y directores técnicos también le mostraron
su apoyo al enganche de Boca. Haciéndole saber una vez
más que los códigos en el fútbol se estaban perdiendo
y que a Maradona se le había ido la mano, pero más que +
la mano, la lengua; esa que nunca ha aprendido a manejar.

El domingo pasado, Boca enfrentó a Argentinos Juniors en
la Bombonera, pero esa no era la noticia. La noticia era
cómo iban a recibir los hinchas a su ídolo, si iban a estar
con el ídolo actual o con el de todos los tiempos, si
iban haber cantos en contra de Maradona, banderas o alguna
otra manifestación de los hinchas hacia él.


Así fue, el estadio se llenó y desde el principio hasta el
final se oyó de las tribunas el ya conocido: Riqueeeeeeeeelme”
y junto a este, los hinchas también se manifestaron con el:
“La selección, la selección, se va a la puta que lo parió”.
No hubo sorpresas, además de los cantos, hubo muchas banderas
criticando a Maradona, algo histórico en la cancha de Boca.

Boca ganó 3-0 y Riquelme jugó muy bien, como hace mucho no
lo hacía; jugó tranquilo con el apoyo de su gente y de sus
compañeros. ¿Será lo mejor para Boca?, ¿Pasará como en el
2007?; lo que todos saben ahora es que va estar dolido y
que él el dolor lo motiva más a jugar, así como en el 2007
cuando volvió a la Argentina y ganó la Libertadores ante
Gremio de Brasil.
}
Ahora la selección se quedó sin el “10”, el que le dio la
mayoría de puntos en la eliminatoria y el que sin estar
bien fue clave para la obtención de ellos. Dos goles contra
chile: 3 puntos; dos contra Bolivia: 3 puntos; pase de gol
a Milito contra Venezuela: 3 puntos, pase de gol para el
primer gol contra Uruguay: 3 puntos. Un total de 12 puntos
de los 16 que tiene.

Este caso demostró una vez más que los códigos el fútbol se
están acabando o para hacer referencia a las últimas palabras
del discurso que hizo Maradona el día de su despedida
(“La pelota no se mancha”), acá sería: Los códigos no se
manchan.

De Pescaito a Tiburón


Por: Andrès Restrepo Mèndez
andrespepo@gmail.com
El futbolista más importante de Colombia, ya retirado y a cargo del Unión Magdalena, cumplió 28 años de haber debutado en el balompié profesional. Conozca su historia y cómo se fue convirtiendo en el ícono del fútbol cafetero.


¿Qué sería del fútbol colombiano sin aque-
llamelena rubia y desordenada meneándose
de un lado a otro por toda la cancha? Pro-
bablemente no sería el mismo, pues sus gam-
betas, sus pases gol y su temperamento
dentro y fuera de la cancha convirtieron a
Carlos Alberto Valderrama Palacio en el
mejor jugador del país cafetero y en todo
un símbolo de la generación dorada del
fútbol de ese país.

Prácticamente desde que nació, su vida es-
taba destinada a ponerse los botines y a
vivir dentro de una cancha de fútbol ama-
rrado a una pelota. Su padre, “Jaricho”
Valderrama y sus tíos maternos Justo y
Aurelio Palacio eran jugadores del Unión
Magdalena e inculcaron en el pequeño Carlos
el amor por el deporte Rey y por el “Ciclón
bananero”. Su sueño de ser odontólogo, se
vio truncado al ver como sus padres, tíos,
primos y hermanos crecían dándole patadas a
una esfera de cuero.

Siendo fiel a los deseos de su familia y al
talento innato para jugar bien al fútbol, el
de la melena rubia dio sus primeros puntapiés
en la cancha del barrio Pescaito de Santa Marta,
un barrio humilde de pescadores y gente traba-
jadora en donde fue testigo de las hazañas de
sus parientes y en donde el argentino Rubén
“El Turco” Deibe, entrenador de aquella época
del Unión, vio al niño en brazos de su madre
y le dijo Pibe por primera vez consintiéndole
la cabeza. Desde ese día, el destino de Carlos
Alberto cambió para siempre.

Después de jugar para la selección del Magdalena
y en las inferiores del Unión, tuvo la oportuni-
dad de debutar el 15 de marzo de 1981, en un par-
tido en el que su equipo visitaba a Independien-
te Santa Fe en la capital de la Republica. Corrían
los 25 minutos del segundo tiempo y el Pibe,
aquel que gambeteó en Pescaito y en las playas de
su Santa Marta natal a cuanto rival tenía en frente,
tuvo su primer partido oficial.

Después de aquel día, todo dependió de él, de su
talento y su responsabilidad, así que junto a su
primo Didi Alex, se pusieron al “Bananero” a sus
espaldas por cerca de dos años jugando como ti-
tulares. Aunque no ganó ningún título durante ese
periodo, el joven mediocampista que manejaba los
hilos del equipo de Santa Marta fue punto de
discordía entre varios equipos de Colombia, pero
finalmente en 1984 Millonarios se quedó con los
servicios del Pibe aunque no brilló demasiado bajo
el mando de Jorge Luis Pinto.

Al año siguiente, Valderrama empezó a mostrar las
dotes con los que se le conoció a nivel mundial
y que lo catalogaron como uno de los mejores fut-
bolistas del mundo. Tras su efímero pasó por el
equipo azul de Bogotá, “el mono” fue comprado por
el Deportivo Cali donde junto a Redín conformaron
una dupla infalible, jugaban sorprendentemente bien,
enamoraban a cualquier hincha del buen fútbol.
Desafortunadamente para ese equipo del 85 y para el
Pibe, el titulo no llegó.

Tras su pasó por la “sucursal del cielo”, le llegó
la hora de armar maletas e irse al Montpellier de
Francia, donde estuvo por tres temporadas y pos-
teriormente fue transferido al balompié español
para ser el encargado de crear fútbol en la mitad
de la cancha del Valladolid.

Luego de su paso por España, donde descrestó y le
puso su característico tinte de fútbol mágico, se
devolvió a Colombia para jugar con el Indepen-
diente Medellín, adiestrado en ese entonces por
Julio Avelino Comezaña, amigo personal del Pibe
desde su inicio en primera división. Sin pena ni
gloria pasó por el “poderoso de la montaña” y fue
la oportunidad perfecta para que el Junior, equipo
de los amores del “mono”, contara con el 10 de la
Selección nacional. Con Comezaña como entrenador,
el Junior pagó la cifra más cara por un jugador
local (record hasta ahora imbatido) un millón
doscientos mil dólares.

Con el Tiburón de Barranquilla, pudo conseguir lo
que le había sido esquivo en todos los clubes donde
militó en Colombia: levantar la copa y dar la
vuelta olímpica. En 1993, junto a Oswaldo Mackenzie,
Ivan René Valenciano y José María Paso alcanzó la
gloria y pudo gritar por segunda vez en su historia
“Campeón”, pues en 1990, jugando para el Montpellier,
había logrado quedarse con la Copa de Francia.

El año 93 fue tal vez en el que el mundo fue testigo
del mejor Valderrama. Campeón con el Junior de Ba-
rranquilla, conductor indiscutido de la Selección
Colombia en la Copa América y en las eliminatorias
al Mundial de Estados Unidos. Además de quedarse con
el rótulo del mejor jugador de América de ese año,
fue el director de la orquesta que bailó a Argentina
en el Monumental en el histórico 5 a 0. Todo en un
solo año que tuvo de todo para la vida de Carlos
Alberto.

Lo demás ya es historia, el fracaso de la selección
en el Mundial del 94, su segundo campeonato con el
Junior, su traspaso al Fútbol de Estados Unidos donde
terminó su carrera y la capitanía indiscutida de la
Selección Colombia, que tras el Mundial de Francia
98, renunció al igual que muchos de los jugadores que
conformaron la época dorada del fútbol colombiano.

Un ícono, una leyenda viviente que fue el causante
junto a muchos otros de que Colombia brillará a nivel
mundial por una cosa diferente al narcotráfico y los
carteles de la droga que manejaban el país. Por eso
el mono de Pescaito, ese de pelos desordenados, que
creció entre la arena y el sol de Santa Marta, es y
será siempre el mejor jugador del país cafetero.