Millos apretado por las cuñas

Por: Daniel Cuevas
cuevas_736@hotmail.com

Brenier Castillo y Milton Rodríguez, ambos de pasado Azul, se encargaron de amargarle la vida a los jugadores e hinchas embajadores que querían quedarse con los tres puntos en su casa.

En la segunda fecha del finalizaciòn 2009 el Nemesio Camacho el Campìn era una sola fiesta puesto que los hinchas de Millonarios habían llenado el escenario deportivo con una gran expectativa e ilusión queriendo repetir lo sucedido ante el Junior y ante el Deportes Quindío con una victoria de local y un empate de visitante respectivamente..

Todo parecía indicar que Millonarios se iba a llevar los tres puntos pero no fue asi ya que el cuadro pijao aprovecho las pocas opciones de gol que tuvo durante el compromiso y obtuvo un importante resultado en Bogota que le da vida después de un mal arranque al comienzo del campeonato.

El cuadro albiazul tuvo más la pelota y genero bastantes oportunidades de gol ya que su ritmo de juego fue bastante rápido y dinámico pero lucio ineficaz ya que Breiner Castillo, el arquero del Deportes Tolima, fue la figura del compromiso al sacar en varias ocasiones una serie de remates de Gerardo Bedoya, Rubén Darío Bustos y Javier Araujo. Este portero tuvo un paso muy corto y con más pena que gloria por la escuadra embajadora en el finalización del 2002. Breiner lucio seguro a lo largo del compromiso y poco le importó la serie de insultos que recibió por parte de la hinchada de Millonarios.

Millonarios generó seis opciones bastante claras de gol durante el primer tiempo apelando siempre a los centros, pero desafortunadamente se chocó con los fuertes muros defensivos planteados por el Tolima a lo largo del partido. Al terminar la primera escena de este compromiso la hinchada estaba tranquila porque pensaba que el gol iba a llegar en la segunda mitad.

Después apareció la vieja y conocida frase futbolística “el que no los hace los ve hacer” y eso fue lo que le pasó a Millonarios ya que el Tolima aprovechó un tiro de esquina para anotar el primer gol del compromiso a los 56 minutos gracias a un autogol del lateral Mauricio Casierra, quien se equivocó al cabecear la pelota y la mandó a guardar en su propia portería. Un premio injusto para el cuadro tolimense porque Millonarios lo había atacado más durante el partido y un baldado de agua fría para la hinchada embajadora.

A pesar de este fuerte golpe Millonarios no bajo los brazos y Luis Augusto García mandó al terreno de juego a Sherman Cárdenas para que sustituyera a Omar Vásquez de discreta actuación y el juvenil santandereano se echó el equipo al hombro generando varias ocasiones de gol por la banda izquierda y dándole un poco más de dinámica al medio campo embajador pero otra vez el arquero Breiner Castillo volvió a ahogar el grito de gol que esperaban con ansias los miles de seguidores de Millonarios.

A los 72 minutos hubo un contragolpe por parte del cuadro tolimense y el volante Iván Corredor centró un balón por derecha que fue bien aprovechado por Milton Rodríguez quien de cabeza sentenció el dos por cero final que generó una gran tristeza en la hinchada embajadora.

Otro ex jugador de Millonarios que el semestre pasado salió por la puerta de atrás por su bajo rendimiento, le propinó el puntillazo final a un equipo que desde el minuto inicial había salido a buscar los tres puntos. Pero cómo dice el viejo adagio popular:”no hay cuña que más apriete que la del mismo palo” “El cabezón” jugador que venia a Bogota con sed de revancha celebró a rabiar ese gol que le daba la victoria al Deportes Tolima.

Al final del compromiso los jugadores embajadores salieron tristes y cabizbajos porque corrieron, lucharon y metieron a lo largo de los noventa minutos pero desafortunadamente no pudieron descifrar el planteamiento defensivo del Deportes Tolima. Dos hombres de pasado albiazul como Milton Rodríguez y Breiner Castillo vinieron con sed de revancha y le dieron un fuerte golpe a Millonarios en la tercera fecha del torneo.

Fútbol a lo chibcha.

Cuándo nos referimos a los hinchas del fútbol, pensamos en todos esos particulares personajes que asisten cada domingo a alentar a su equipo, que dentro del marco del deporte más popular del mundo son piezas fundamentales para el espectáculo del fútbol.
En Colombia, cada estadio, cada ciudad tiene su particularidad dentro de todo lo que rodea a un partido de fútbol.

Es imposible en Bogotá no consumir dentro del Campin el grasiento pero famoso palito de queso, que cada semestre sube de precio y se reduce en tamaño pero deja ese sabor característico al Campín. Cómo dejar a un lado ese tinto azucarado que bien puede ser acompañado por un Bom bom bun, o si usted lo prefiere está la famosa lechona, que quienes la comen admiten que está dentro de las mejores de la ciudad. Todo este menú es consumido por esos sobrios hinchas capitalinos que asisten al estadio de la 57 con el anhelo de ver a su equipo del alma.

En Cali, un domingo en el Pascual nunca puede faltar la belleza de la mujer caleña, con sus exuberantes escotes, que hacen distraer a más de uno del partido, tampoco una buena paleta de agua que seguro le ayudará para refrescarse del calor que se vive en las tribunas del estadio san fernandino.

Por los lados de Medellín, se puede encontrar una de las aficiones más fieles del país, se podría decir que es la ciudad más futbolera en cuanto a asistencia se refiere al remodelado Atanasio Girardot (es por esto que se ha convertido en una de las dos sedes de la selección Colombia), y después de una buena arepa paisa a la entrada del estadio, se disfruta una buena tarde de fútbol acompañado de la presencia de la belleza inigualable de la mujer paisa que al igual que las caleñas despiertan una que otra emoción extra a los asistentes al estadio
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En la costa, el folclor es un ingrediente principal de la fiesta futbolera en los estadios, ya sea en el Jaime Morón de Cartagena, en el Eduardo Santos de Santa Marta o en el mítico Roberto Meléndez de Barranquilla, los hinchas costeños estarán dispuestos a armar toda una fiesta en las tribunas, la cerveza y la butifarra son elementos claves para poder disfrutar de una tarde de fútbol en el estadio.

Por el eje cafetero el espectáculo del fútbol no se queda atrás, en Manizales, Pereira y Armenia el plan de ir al estadio no es ajeno a las personas de estas ciudades, y cómo ir al estadio y no probar el muy buen café que se puede conseguir en los corredores del Palo grande, del Hernán Ramírez Villegas o del Centenario.

El sombrero, la ruana, el agua aromática o el tinto siempre están presentes cada vez que el Pasto juega en la Libertad o el Chicó en la Independencia de Tunja, y a pesar de ser plazas con un clima muy frio, las aficiones hacen hasta lo imposible para que la calidez en las tribunas de estos dos remodelados estadios no esté ausente.

En Colombia la diversidad de climas y ambientes hacen que la fiesta futbolera se sienta en cada ciudad de forma distinta, pero sin duda con la misma esencia acompañar al equipo de sus amores y presenciar el deporte más hermoso del mundo, pasando un rato de diversión y con un legado que cada día se establece más en el país. Vivir el fútbol sin violencia.


Sebastián Heredia Ferro
sebastianheredia@hotmail.com

Lo mejor de Colombia por el mundo.


El futbolista colombiano cae bien a los equipos donde llega, por lo menos en la mayoría de los casos. Gracias a grandes jugadores que dejaron en alto el nombre de Colombia, las nuevas generaciones son bien recibidas en todas partes del mundo por su calidad y por ser paisanos de aquellos que marcaron la historia del fútbol cafetero.

Depuntazo hace su selección de los mejores jugadores colombianos que han pisado tierras extranjeras y que han dejado un legado en aquellos países donde jugaron y fueron ídolos.


Faustino Asprilla

Oriundo de un pueblo humilde como lo es Tulúa en los valles del occidente colombiano, Faustino Asprilla debutó en el Cúcuta Deportivo a los 20 años, sin ser consiente todavía de lo lejos que iba a llegar como futbolista.

Tras su comienzo lejos de su casa, fue comprado por Atlético Nacional de Medellín en 1990 y fue parte de uno de los equipos que mejor jugó en toda la historia del fútbol colombiano. Sus 32 goles en 75 partidos, sus gambetas y su velocidad, enamoraron a los paisas y fueron la carta de presentación del “Tino” para que el fútbol internacional se fijara en él.

El Parma de Italia lo compró y junto a él vino una etapa dorada para el club, pues el delantero colombiano ayudó a que los parmesanos obtuvieran títulos importantes dentro del fútbol europeo. En 1993 ganó la Recopa de Italia, y la Recopa Europea, y un año después se alzó con la Copa UEFA de 1995, escribiendo con goles la historia de su vida y del club italiano.

Durante su estancia en el Calcio fue nombrado uno de los mejores jugadores del planeta y estuvo a punto de quedarse con el Balón de Oro en 1994. Con destacadas actuaciones el Italia y vistiendo los colores de la Selección Colombia, el “Tino” Asprilla brillaba en lo más alto de su carrera.

Luego pasó al Newcastle de Inglaterra donde fue recibido como uno de los mejores delanteros del mundo, su elegancia a la hora de encarar a sus rivales y sus largas zancadas deslumbraron a los ingleses que apenas conocían al negro de Tulúa por su talento, más no por su país de origen. En ese mismo país sufrió una dolorosa lesión de rodilla que hizo que su nivel jamás fuera el mismo, volviendo al Parma donde volvió a ganar la Copa UEFA.

En Brasil vistió las camisetas de Palmeiras y Fluminense pero ya el fútbol no era el mismo, su lesión resentida no lo dejó tomar el nivel de antes y sus problemas fuera de la cancha lo llevaron de vuelta a Colombia.

Esos fueron los años dorados de Faustino Asprilla, el jugador colombiano que mejor representó al país ante el mundo ya que sus goles en Europa aun son recordados por los hinchas italianos e ingleses que fueron testigos de las proezas del negro.
Oscar Córdoba

Hablar de Oscar Eduardo Córdoba casi que obliga también a mencionar a Mauricio Serna y Jorge Bermúdez, compañeros de él en aquel equipo de Boca Juniors que ganó varios torneos locales, Dos Copas Libertadores la Copa Intercontinental de 2000.

Este portero colombiano fue nombrado como el segundo mejor del mundo en su posición, detrás del alemán Oliver Kahn, sin embargo, para los hinchas colombianos y de los equipos en los que atajó, es y será el mejor.

Córdoba debutó en Nacional en 1988 y tuvo varios pasos efímeros por diferentes equipos de Colombia donde no le iba muy bien, hasta que en 1993 llegó a la América de Cali siendo el guardián del arco escarlata por 4 años consecutivos demostrando gran nivel y personalidad.

Después de obtener el título de campeón con el América en 1997, emigró a Argentina para defender el arco de Boca Juniors hasta 2001. En el tradicional equipo argentino, fue donde obtuvo la gloria y su mejor nivel, tanto en su club, como en la Selección colombiana de mayores.

En el país del sur obtuvo la mayoría de sus títulos, 3 torneos locales con Boca entre 1998 y 2000. Las Copas Libertadores de 2000 frente a Palmeiras y de 2001 frente a Cruz Azul, ambas en definición por penales donde Córdoba fue la figura al atajar varios disparos. Con la Selección de mayores fue el arquero del equipo campeón de la Copa América de 2001 celebrada en su país.

Con la gloria en sus manos el portero caleño fue a cumplir el sueño de irse a Europa, primero con el Perugia italiano y luego en los turcos Beskitas y Ancarasport, donde prácticamente empezó a despedirse del fútbol. Volvió a Colombia a jugar con el Deportivo Cali y luego con Millonarios donde actualmente es suplente.

Esa es a groso modo la carrera del mejor portero colombiano en muchos años, de uno de los mejores en la historia y un digno representante de la tricolor en todas partes del mundo.



Iván Ramiro Córdoba

Muchos lo consideran como el Andrés Escobar de esta generación de jugadores colombianos. Su carácter y su temple en el fondo del equipo le dan las características que también tuvo el defensor antioqueño que jugó los mundiales del 90 y 94.

Córdoba llegó al fútbol profesional jugando en Deportivo Rionegro, un equipo de segunda división colombiana en el año de 1994. Luego en Atlético Nacional conoció lo qué es jugar en un equipo de alta gama en Colombia donde fue titular durante los dos años que vistió la camiseta verdolaga. En Argentina fue a jugar con San Lorenzo de Almagro donde se afianzó en la posición de defensa central después de haber pasado por varias posiciones en Colombia, sin embargo, solo estuvo una temporada que le sirvió de trampolín para llegar al Inter de Milán y consagrarse como líder de la defensa del equipo neroazurri desde el año 2000.

Ya en Italia el sueño de Iván Ramiro se había cumplido: jugar en uno de los mejores equipos del mundo con pocos años jugando como profesional en Colombia y Argentina. El Calcio lo acogió como uno de los defensores más valiosos de ese país, donde es capitán y líder del equipo desde hace cinco años y con los que ha levantado cuatro Scudettos, dos Copas Italia y tres Recopas Italianas.

En Italia junto a Walter Samuel, Javier Zanetti y Nicolas Burdisso, todos argentinos, ha conformado la mejor defensa del fútbol italiano en muchos años. Él y sus compañeros hicieron que muchos latinoamericanos lleguen al Inter para crecer y hacer historia con el equipo milanés.

Con la Selección Colombia fue capitán durante varios años y uno de los pilares más importantes que aun existen en el equipo nacional. En el 2001 obtuvo la Copa América con un gol suyo en la final de su autoría ante México.

Víctor Aristizbal

Es el hombre récord de Colombia y de su equipo del alma Atlético Nacional, pues no solo tiene el título como mayor goleador colombiano en toda su historia sino que también posee varias marcas a su favor.

En toda su carrera marcó 348 goles, incluyendo partidos oficiales y no oficiales siendo el jugador que más veces a celebrado goles. También es el jugador que más veces se coronó campeón con Atlético Nacional con seis estrellas a sus espaldas, cinco por torneos locales y una por la Copa Merconorte.

En Brasil es el jugador extranjero con más goles en primera división, con un total de 110 anotaciones. 33 con Sao Paulo, 5 con Santos, 31 con Vitoria, 13 con Curitiba y 28 con Cruzeiro. Además obtuvo 5 títulos en el país de la samba.

Aristizabal es uno de los delanteros más talentosos que ha dado Colombia y un digno embajador del país en el exterior, sobretodo en Brasil, pues en España, jugando para el Valencia solo estuvo una temporada marcando pocos goles, 5 en total.

A sus espaldas tiene 14 títulos profesionales, 4 de ellos internacionales representando al país, en los que se cuenta la Copa América con la Selección de mayores en el 2001 donde fue el goleador.




Fabián Vargas
Nació en Bogotá en 1980 y es de los pocos capitalinos que sacan la cara por su ciudad en el fútbol internacional. Es el jugador colombiano con más títulos internacionales y goza del privilegio de haber ganado todo lo que disputó menos la Libertadores y de haber convertidlo goles en todos los equipos donde jugó.

El volante bogotano de 29 años tuvo sus comienzos en un club de barrio de su ciudad, el Maracaneiros, que es famoso por formar jugadores que terminan siendo figuras en el fútbol profesional colombiano. En 1996 debutó con el América de Cali donde fue figura a pesar de su corta edad obteniendo tres títulos locales y uno internacional (Merconorte 1999) en una de las mejores épocas del club escarlata.

En 2003 arribó a Boca Juniors para reforzar la mitad de la cancha donde tuvo varios altibajos respecto a su nivel. Sin embargo, ese mismo año salió campeón del torneo local argentino y campeón de del mundo en la Copa Intercontinental frente al Milán. Levantó dos años consecutivos la copa de campeón de la Copa Sudamericana en 2004 y 2005 y dos veces la Recopa Sudamericana, en 2005 y 2008, todo con el club de la ribera.

Estuvo una temporada en Internacional de Brasil, donde se coronó campeón del Mundial de Clubes disputado en Japón en 2006, imprimiendo una hoja más de gloria en su vida y en la historia del fútbol colombiano. En total tienen 9 títulos internacionales sumando los que obtuvo con la Selección Colombia, en 1999 obtuvo el Torneo Esperanzas de Toulon y en 2001 la Copa América.

En el 2009 fue comprado por el Almería de España donde espera seguir la senda ganadora que tuvo en Sudamérica. Vargas es uno de los jugadores más importantes para la Selección de su país ya que tiene una gran experiencia y es un futbolista acostumbrado a ganar, por eso y por sus 15 títulos es uno de los mejores embajadores del fútbol colombiano en el mundo.

Vélez campeón, Huracán el mejor.


Se jugó la última fecha del torneo clausura argentino y Vélez se quedó con el campeonato al ganarle como local a Huracán por 1 a 0. Fiesta en Liniers y tristeza en Parque Patricios, en un final de campeonato que quedó en la historia.

Quedó guardado en la historia por dos razones fundamentales, por que muy pocas veces los dos equipos que disputan el titulo se enfrentan en la última fecha, dándole un toque de final. Y porque tanto campeón como subcampeón lo merecieron, uno por entrega y el otro por su fútbol, enfrentándose dos estilos, el de ganar como sea, contra el de ganar jugando bien.

Por el lado del campeón, quedó demostrado que para jugar fútbol no se necesita jugar bien, sino entregarse de alma, corazón, goles y eso que llaman huevos. Cada fecha, los jugadores dirigidos por “El tigre” Gareca, mostraron en la cancha su ambición por ser protagonistas en un torneo que siempre fue competitivo de principio a fin que terminó con fiesta en la casa llena.

Once victorias y tan sólo una derrota en un campeonato de 19 fechas, son suficientes números para adornar una campaña casi perfecta del nuevo campeón argentino. Que en su última presentación fue fiel a su estilo, esperar, tener la pelota y atacar en el momento justo para ir en busca del gol..

Por el lado del subcampeón, ese estilo del que tanto se habló, ese fútbol que a muchos gustó, y que rodeó a Huracán durante todo el torneo, estuvo ausente en el partido más importante de sus últimos 36 años, en el que no era necesario jugar bonito sino ganar.

Y es que en el fútbol, las finales no se juegan, se ganan, y así se ha demostrado a lo largo de más de 100 años de historia del deporte rey alrededor del planeta. Cappa y sus muchachos merecían ser campeones, jugaron partidos increíbles, con un fútbol de antaño, de esos que ya no se ve en ningún estadio argentino. Pero la final, a esa altura, no es necesario enamorar a la hinchada, en ese partido solo hay que meter ganas, hacer goles y celebrar.

Sin embargo, el subcampeonato del globito no pasará en vano en la historia del fútbol argentino, pues por el fútbol y la manera en que se movían los jugadores de Huracán en cada partido, daba la sensación de que una nueva raza de jugadores había nacido, jugadores que enamoraban al espectador en cada jugada, en casa pisada, en cada caño y en cada gol con la humildad característica de un técnico y de un plantel que pasó por encima de los grandes.

Pero esa humildad se convirtió en sumicidad para algunos de los jugadores de Huracán, aunque ninguno de ellos se achicó en la final, muchos no rindieron lo que se esperaba. Jugaron nerviosos y con la presión de salir campeón con un equipo chico y con una hinchada exigente. Con la presión de ser un héroe, de alcanzar la hazaña, de ganarle a un grande en su cancha, de ser inmortal como aquellos campeones de Huracán del 73 dirigidos por Menotti.

Pero algo es cierto, y es que este final de campeonato fue de los más emocionantes que ha tenido el fútbol argentino en los últimos años. A pesar de que ni River, Boca, San Lorenzo o Independiente estuvieran disputando el título. Un equipo que fue grande, que ganó todo a mitad de los años noventa, que dio la vuelta en América y en Japón, frente a un chico que de a poco crece desde su vuelta a primera división, así lo exige su hinchada y así lo demuestran los resultados.

Por: Andrés Restrepo andrespepo@gmail.com

Huracán de ilusiones


Vélez y Huracán disputarán el título argentino en la última fecha del torneo. El historial favorece ampliamente al club de Liniers con 54 victorias, sobre 49 de Huracán y con 35 empates. El domingo en el José Amalfintani, un partido con pinta de final que dejará coronado al campeón del clausura 09.

Se dice que la hinchada de Huracán es de las más fieles del fútbol argentino, y eso lo ha demostrado desde que se dio la vuelta a primera división en 2007. Más ahora que el equipo tiene más posibilidades de salir campeón por segunda vez en su historia, la primera fue en 1973, con el famoso equipo dirigido por Cesar Luis Menotti, ex jugador del club y técnico campeón del Mundo en Argentina 78 con la selección albiceleste.

Aunque no es un equipo grande y que generalmente figure en torneos locales e internacionales, el fútbol que demuestra en la cancha es digno de admirar y de elogiar. Desde comienzo de año, cuando Ángel Cappa asumió como entrenador del “globo” la historia en el Club de Parque Patricios cambió.

Sin muchos jugadores como refuerzos y trabajando con las inferiores y con uno que otro jugador experimentado, se armó un equipo para figurar y ser protagonista de un torneo que brilló por la ausencia de los grandes en la punta, como Boca, River y su clásico rival San Lorenzo. Sin embargo, Cappa, encontró la formula para que sus jugadores se afianzaran en la cancha y creyeran que con buen fútbol también se gana.

Y así lo demostraron jugadores como Matías de Federico, Javier Pastore o Mario Bolatti, que se convirtieron en el eje del equipo. Con goles de gran factura y con la consigna de “tocar y jugar” impuesta por su entrenador, enamoraron a hinchas propios y extraños, pues a pesar de que ni Boca, ni River estén disputando el torneo, muchos hinchas del buen fútbol seguramente harán fuerza el domingo para que el campeón sea el globo, como premio al buen fútbol y al trabajo en equipo que desde el comienzo mostraron.

Pero no sólo se habla de fútbol en el grupo de jugadores de Huracán, también se habla de conciencia social, de solidaridad con el prójimo y de ayudar a quién lo necesita. Pues los dirigidos por Ángel Cappa, hicieron labores solidarias a lo largo del torneo en hospitales, en centros de niños necesitados que ayudaron a que la sociedad los viera con otros ojos, como uno más de ellos y no como las estrellas inalcanzables en que se convierte un jugador cuando alcanza la gloria.

Es por eso que Huracán se merece el campeonato, más allá del “fútbol champagne” que mostró partido tras otro y de la humildad con que este grupo manejo la situación de ser puntero en el torneo y la gran sorpresa, pues al comienzo muy pocos apostaron a que llegará hasta la final y con tantas posibilidades de alcanzar su segundo titulo.

Por ahora el historial favorece a Vélez, pero de los tres partidos que han disputado desde que Huracán volvió a primera división, todos los ha ganado el globito. Pero las estadísticas no sirven de nada en un partido donde se juega el todo por el todo, donde cualquiera de los dos puede salir victorioso y donde el que lo consiga será un digno campeón.


Por: Andrés Restrepo
andrespepo@gmail.com